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martes, 21 de diciembre de 2010

Laos: Pakse, Bolaven Plateau & las 4.000 Islas

La verdad que con las conexiones de Laos hemos dejado muy de lado el tema de los post, y ahora poco a cuento viene soltar una chapa sobre Laos, pero ahí va por dos motivos: el blog nos sirve a nosotros a modo de diario de viaje y puede que a alguien le interese como es el sur de Laos. Ah, y existe un tercer motivo, realmente el post estaba escrito sólo que no habiamos tenido tiempo de publicarlo.

Llegamos a Pakse completamente dormidos y hechos polvo después del bus nocturno que nos metimos, y en el que una vez más nos toco en las camas de atrás, nos zampamos el riguroso bocata que instauramos en Laos como nuestro desayuno, alquilamos una moto (esta vez de marchas sin embrague que son típicas aquí) y de nuevo en ruta. El destino: Tad Lo, unas cascadas que están a 80 Km de Pakse aprox. Esa zona se denomina el Boulaven Plateau, y está repleta de campos de café, combinados con arrozales y más plantaciones. La carretera está genial, así que el trayecto en moto es muy agradable y pasas por un publecillos autóctonos con cabañas de bambú y animales y niños correteando por todos lados. Eso sí, cada cabaña lleva adosada su antena parabólica.



Una vez llegamos a nuestro destino, buscamos  alojamiento: algunos lo llaman bungalow, realmente era una cabaña de las locales con una cama y una mosquitera, pero con un balconcito con vistas al rio y una de las cascadas! Y luego nos fuimos a dar rutes por ahí a ver el resto de las cascadillas, una en moto y otra andando. Las cascadas en sí no es que sean las del Niagara, pero el ambiente era de lo más tranquilo, con poquillos turistas.

Al día siguiente, de vuelta a Pakse haciendo una ruta circular, el paisaje era similar al del día anterior y también hay otras cascadas para visitar, muy altas pero sólo se pueden ver desde lejos.

Después de estos 2 días no encaminamos hacia las 4.000 islas, unas islas (como su propio nombre indica) en el rio Mekong entre Laos y Camboya.

Para venir a las islas, hartos de buses turísticos  nos decidimos a venir en bus local y así de paso nos ahorrábamos unos eurillos (2 por pax, jajajaja). Nos presentamos en la estación de buses en la que el día anterior habíamos preguntado los horarios decididos a coger el bus, pero cuando llegamos nos señalan a un tipo de furgoneta/tuk Tuk, pensábamos que nos estaban intentando timar, y que había un bus de verdad, pero realmente eso era nuestro minibús!! Así que nos empotramos en la parte de atrás con 3 guiris mas y 18 locales y a por los 155 Km de camino. Lo que se suponen 3 horas se convirtieron en 4, puesto que cada vez que se bajaba alguien tenían que descargar del techo del aparato unas cuantas cajas, bolsas, etc (llevábamos 3 cerdos y unas cuantas gallinas). Pero en el fondo el viaje no se hizo duro…



Unos 20 min de bote, después nos trajeron a Don Khon, una isla de las 4.000, y entonces todas las penas del viaje se fueron. Esta islilla tiene como mucho 5 km de largo y es muy tranquila. Estuvimos en una Guest house en la que la terraza esta sobre el rio y tiene sus hamaquitas y todo.



Los dos días y medio que hemos estado aquí los hemos pasado recorriendo las islas en bici (esta isla y otra que está conectada por un puente), dándonos algún chombo en el rio (que está un poco verde-marrón), viendo cascadillas y tumbados leyendo y/o tomando alguna birra (de al país podrían llamarlo BeerLao, puesto que es el anuncio predominante en todos los carteles y por todos los Falang, es decir, guiris).

También fuimos en barquichuela a ver delfines de rio, para lo cual te llevan a la frontera acuática con Camboya y allí vimos bastantes, pero de lejos, porque al ser otro país no nos podíamos acercar más.

El momento del día lo protagonizaron unos niños que bajaban el rio en una rueda de camión, y nos corearon la alineación de la selección española… aunque luego nos encontramos al xaval y lo dejamos todo fastidiado porque no sabía quién era Xavi Hernández.



Ah! Y el momento del día que llegamos a las 4.000 islas, aparte de traqueteo del tuk-tuk/minibús, lo protagonizó la familia francesa que vino en barco con nosotros. Una familia con un par de niños de 5 y 7 años aprox que estaban dando la vuelta al mundo!!! Ole sus huevos!!! Y luego vosotros pensabais que nosotros estamos tarados!!! :)

domingo, 19 de diciembre de 2010

Camboya: Ya estamos aquí

Después de 14 dias en Laos y un bus de unas 15 horas, ya estamos en Camboya! Exactamente en Siem Reap, el pueblo más cercano a los templos de Angkor Wat. 

LLegamos a la 1 de la mañana, después de un viaje interminable en bus, así que hoy nos hemos dedicado a levantarnos tarde, a comer mucho y bien y a tomar birras, bueno y también a internetear, internetear mucho. 

Por fin tenemos una conexión rapidilla (las de Laos cuando había eran lentísimas) y necesitabamos planear un poco como movernos por Filipinas e Indonesia... de momento seguimos intentando decidir si pasar la nochevieja en Boracay o en Malapascua, pero lo que si sabemos es que el dia 17 de Enero (dia en el que expirará nuestro visado filipino) volamos a Singapore! Al final, hemos tenido que volver a S'pore!!! Y lo peor de todo es que la primera persona que veremos conocida después de este tiempo es Javiton!!! Arrrrrrrrrrgggggggggggggh!!!!

A parte de eso, ya están disponible las fotos de Laos!

martes, 14 de diciembre de 2010

Laos: Luang Prabang & Vang Vieng

Luang Prabang

El viajecito de Luang Nam Tha a Luang Prabang fue una fiestita, lo que se suponían 6 horas se convirtieron en algo más de 8, sin contar la espera en la estación de minivanes porque unos guiris con piernas largas no estaban dispuestos a ir tanta gente metida en la fragoneta, ventajas de ser pequeños.

El paisaje por el camino es bastante bonito y hay unos cuantos pueblos por el camino, casi todos similares con sus casas en altura de madera o paja. Eso sí, el culo se empieza a resentir en la tercera hora y ya no t parece tan interesante mirar por la ventana.

Al final, saliendo a las 9 de la mañana en teoría conseguimos llegar justo al anochecer a Luang Prabang, bueno, a la estación de autobuses. Porque aquí en Laos, son muy solidarios ellos y deciden dar negocio a todo el mundo, por eso, todas las estaciones de autobús están a unos 5km del centro, así que siempre tienes q hacer uso de un tuktuk, y siempre a 10,000KIP, más o menos 1 Euro, da igual q esté a 3 que a 8 km. Esto pasa en todas las ciudades en las que hemos estado.

Búsqueda de hostal y fuimos a cenar con un par de suizas, un inglés y un holandés a un restaurante indio que uno de ellos conocía. Nuestra sorpresa es que pensábamos que éramos unos cebados y resulta que fuimos los que menos pedimos, debemos echar de menos China.

Al día siguiente dimos un paseo por Luang Prabang. La ciudad es muy pequeña y se puede ver perfectamente patenado un poco sus calles. Te encuentras un montón de templos budistas y a la vez las calles están llenas de casas coloniales francesas muy bonitas. Por primera vez desde hace mucho tiempo empieza a hacer un calorcito importante, así que ya tenemos la chamarra bastante olvidada.


En cuanto a la comida, que sé que algunos están interesados, es bastante floja. Bueno, no es mala, pero la verdad es que no hay casi variedad, arroz, noodles, sopas sin mucha historia, lo que sí tienen bueno y se nos había olvidado como sabía son los bocatas. Por la influencia gabacha, aquí tienen pan de verdad y te hacen unos bocatas bastante buenos por un euro, así que llevamos unos cuantos engullidos, y también después de mucho tiempo hemos vuelto a tomar ensalada, de papaya, que está muy buena.

Volviendo a Luang Prabang, se puede subir a una especie de montículo desde el que se ve el atardecer con el río de fondo, unas vistas muyt chulas. Lo malo es que está reventado de gente por que todos seguimos como idiotas la lonely planet, pero bueno, merece la pena.

Ah, por casualidad en la ciudad era se celebraba un concurso internacional de cine, así que decidimos cenar algo por la calle y ver la peli Laosiana que ponían. “Only love”, un peliculón con todas sus letras y unos actores del pelo de Michael Landon, un pastelón dramático acerca de un estudiante que vuelve al pueblo a ayudar a su comunidad y por supuesto a reencontrarse con su amor de la infancia, en Lao y con subtítulos en inglés…alguna lágrima cayó de la emoción.

Al día siguiente, un poco saturados de templos y con bastante calor decidimos ir a unas cascadas que nos había comentado el holandés que están como a unos 30 km. Cogimos un tuk tuk y la verdad es que nos sorprendió lo chulas que son. Son una serie de cascadas con pozas para bañarse y con un agua azul de la leche. Además, en una de las pozas te puedes tirar desde la cascada y también hay una cuerda colgada de un árbol para hacer un poco el cabra y tirarte. Por supuesto tuvimos que probarlo y darnos un par de leches bastante majas (eso Ion, la acojonada de Susana se rajó un poquito). Luego subimos hasta la parte de arriba de las cascadas desde donde hay unas vistas muy buenas. Vuelta parea abajo, chombo de despedida y para Luang Prabang.



Vang Vieng

La verdad es que pensábamos saltarnos este destino por que nos habían comentado que era una especie de Lloret de Mar de Laos. Está lleno de chavales guiris mamándose como piojos bajando el río haciendo “tubing” (tirarse al río con una rueda de camión hinchada en plan donut). Pero también nos habían dicho que el paisaje merecía la pena, así que decidimos ir y saltarnos Vientian que no debe ofrecer demasiado.

El viaje fue una fiesta de curvas en minivan, sobre todo la primera parte, pero en 6 horas conseguimos llegar.

El pueblo está en la orilla del río y la verdad es que el río y las vistas son muy bonitas, eso sí, el pueblo parece todo menos Laos, lleno de bares, y súper turístico. Tiene un par de chiringuitos que están bien para tomarte algo por la tarde al lado del río, pero lo malo del río, creo que por la época del año, es que está en plan chocolate con churros, así que no invita demasiado al baño.

El tema del agua echaba bastante para atrás, así que en lugar de hacer tubing alquilamos una scooter y nos fuimos por caminos de mala muerte a ver cuevas y pueblos. Tuvimos nuestro pequeño parís Dakar de tragar polvo como cosacos por caminos de cabras que llevaban a cuevas regentadas por familias. En estas cuevas, siempre tienes que pagar un euro y un chaval te da un frontal y te enseña la cueva, a cada cual con más arañas y más grandes. Así que aunque alguna cueva estaba bien entrabas con bastantes ganas de salir, mirando donde ponías las manos.



Los caminos, a pesar de ser de tierra y con muchos baches te llevan en 15 minutos fuera de Vang Vieng y puedes ver nos cuantos pueblos típicos de allí, con sus plantaciones, sus chavales medio en bolas etc...

Después del Paris-Dakar, como aun quedaban unas horas de luz decidimos coger la carretera general para investigar un poco los alrededores, como no habíamos comido decidimos parar en un bar de carretera (igual que el resto de bares en los pueblos) a tomar algo y a descansar el culo un poco, comida comida todavía no habían preparado, puesto que estaban encendiendo la barbacoa, así que acabamos tomando una birra y cantando al Karaoke. Eramos los únicos en el bar, pero el camareta se empeñó en ponernos música a todo trapo y en que escogiésemos unas canciones para cantar, tenían bastante en inglés, así que un par de ellas nos arrancamos, incluso lo grabamos en vídeo, pero es demasiada vergüenza colgarlo! 

A última hora de la tarde por curiosidad nos acercamos cerca del río donde empieza el tubing y flipamos por los peta bares que habían montado, con toboganes,una grúa para tirarse al río etc…todo muy apetecible si hubiera mucha agua, pero la sensación era que cubría 2 metros. De hecho el pueblo estaba bastante lleno de gente con heridas en la cara, piernas rotas etc de hacer el capullo…aunque también es verdad que un poco de envidia nos dio (más que envidia, bajón por sentir que estamos hechos unos puretas y ya no estamos para esas cosas…)

Siguiente día viajecito desde Vang Vieng hasta Vientian y Vientian Pakse nocturno, una matadita para irnos acercando a las 4,000 islas en la frontera con Camboya… hacia donde partimos mañana!

jueves, 9 de diciembre de 2010

China: Rumbo a Laos (Dali, Jinghong & Luang Nam Tha)

Llegamos a Dali tras 4 horas de bus desde Lijiang. Supuestamente Dali es un sitio bastante turístico con el clásico casco viejo de casitas típicas de estilo chino, y ciertamente es turístico, pero al menos no parece un gran centro comercial puesto que las casas no están completamente reformadas y convertidas en tiendas. En el centro del pueblo se mezcla el turismo con parte de la vida local, con sus tiendas y el mercado.

En principio pensábamos pasar la tarde tranquilamente sin hacer demasiado, así que decidimos ir a las 3 pagodas, el típico sitio de Dali que sale en todas las fotos, cual fue nuestra sorpresa cuando descubrimos que la entrada ascendía a 121 yuanes (más de 12 euros)… resignados usamos una vez más nuestro carnet de estudiante para conseguirlo a mitad de precio. Las pagodas en si no tienen mucho puesto que ni siquiera se puede entrar en ellas, pero el elevado precio se debe a que es un complejo enorme con muchísimos templos budistas. Así que en vez de pasar los 20 min previstos, decidimos rentabilizar la compra y pasamos ahí más de dos horas…la verdad que veíamos los templos como el que ve llover, así que al final nos fuimos al hotel a hacer la colada.



Hacer la colada en si no es algo digno de mención, pero hacer la colada en una lavadora china es todo un proceso, con razón el chico del hostel nos decía: “En vuestro país las lavadoras hacen mas cosas, no???” y nosotros pensando: “Si, las lavadoras lavan!!!”. La lavadora en cuestión era nueva, así que pensábamos que no sería tan complicado. Tenía dos compartimentos, uno para lavar y otro para centrifugar. Bueno, no parece tan difícil cuando acabe de lavar lo metes en el compartimento de centrifugar y listo, no?… pues la cosa no sería tan rara, si en medio de uno y el otro proceso, no tuvieras que sacar toda la ropa y aclararla por tu cuenta a manita en un barreño!!! 

Después de nuestro súper lavado a máquina y a mano nos fuimos a cenar con una pareja que conocimos en la garganta del tigre. Eso sí que fue una cena china, china… al ser 4 la cantidad de comida ya se acercaba a la cantidad de comida que comen los chinos y además teníamos una mesa que tienen un plato giratorio central para hacer más fácil el compartir platos, así que  nuestra casi despedida de china era comiendo como chinos!

El día siguiente en Dali lo pasamos haciendo otra de las típicas cosas que se pueden hacer allí: cogimos unas bicis y nos propusimos dar una vuelta por la orilla del lago que está a 4 km. Según nuestra amiga Lonely Planet, el camino por la orilla esta accesible para pasear o ir en bici, pero o no encontramos el camino, o los de la lonely esperaban que el camino estuviera acabado para 2010. Al final tuvimos que alternar trozos de pista, con carretera y algún que otro arrozal. Pasamos por un montón de pueblos de estilo Bai, con sus casas blancas con adornos pintados en negro… además eran pueblos de verdad, sin tiendas para turistas, ni restaurantes, sólo casas y muchas huertas.

Por la tarde noche cogimos el bus camino a Jinghong, al sur de la provincia de Yunnan. Era nuestro primero bus nocturno en China, y el primer bus cama. En el bus había aproximadamente 36 camas repartidas en 3 filas y dos pisos. Era bastante comodo si no fuera porque nos tocaron las camas de atrás y por lo tanto las que más botan, y tal y como estaba la carretera botamos bastante. Algo conseguimos dormir, pero tras 14 horas llegamos a Jinghong bastante derrotados.

Por una vez cumplimos el plan que teníamos y era el de planificar, así que no vimos nada de Jinghong, nos conectamos a internet y a buscar vuelos. Como tenemos bastante mono de playa, decidimos pasar las navidades en algún lugar de sol y mar… el problema es que ya casi es navidad, así que como no nos daba tiempo a ver Laos y Camboya antes de navidad, creeemos que pasaremos las navidades en Angkor Wat y para año nuevo estar en Filipinas. Al menos tenemos un vuelo el 27 de diciembre de Pnomh Phen a Kuala Lumpur y el 28 de KL a Manila.

Además de horas conectados a internet, compramos el billete desde Jinghong a Luang Nam Tha. Al día siguiente, en 7 horas conseguimos pasar de una ciudad en China a nuestro primer destino en Laos. El paso de la frontera es sencillo, llegas a la frontera china, te ponen unos sellos de salida y te montas de nuevo al autobús para parar de nuevo en la frontera de Laos, donde con 37 dólares pagas el visado de 30 días para Laos.

En el trayecto en bus ves como el paisaje es mucho más tropical y una vez que pasas la frontera empiezas a ver en el camino cabañas fabricadas de madera y bambú. Se acabó la China en construcción para llegar a un Laos rural.

En Luang Nam Tha hemos hecho un trekking de 2 días con una noche en una casa de una familia local. El trekking transcurre entre bosque de bambú, selva y arrozales (aunque estos ya no tienen arroz porque ya ha sido la época de la recogida). 

Elegimos la agencia con la que contratamos el trekking por un motivo importante: el precio. Todas las agencias ofrecen más o menos lo mismo, y se supone que las que vienen en la Lonely son más serias, pero eso duplica su precio, así que nosotros a lo nuestro. El precio depende tb del número de personas del grupo, por eso nos apuntamos a un grupo que ya estaba abierto y supuestamente éramos 4 ( y al final fuimos 4, pero los otros 2 no eran los que estaban apuntados cuando nos apuntamos nosotros).

La primera mañana bien puntuales estábamos en la agencia a las 8:30, tal como nos habían dicho, pero entre una cosa y otra, la guía no apareció hasta las 9:30! Y luego nos enteramos que la habían llamado ese mismo día a las 9 para que fuese la guía… En fin que una vez apareció nos montamos los 6 (la guía, una danesa, un alemán, una pseudo guía en training y nosotros) en un tuk tuk que nos llevaba al comienzo del trekking.



Allí se nos unió lo que se denomina un guía local, que es un indígena de la zona normalmente de alguna minoría étnica, su función no era muy clara, pero nos iba abriendo el camino. Las 2 primeras horas recorrieron entre bosque tropical y riachuelo, el camino no era muy duro, pero caminábamos continuamente por los riachulos, asi que más de una vez alguno metió el pie en el agua. Como ya era hora de zampar, nos prepararon unas hojas de platano a modo de mantel y sobre ellas pusieron toda la comida que traian en bolsas: bambu frito, judías verdes, pescado, mil cosas más y arroz mucho arroz! 

La diferencia del arroz de Laos con el resto de países que hemos visitado es que aquí se come el “sticky rice” o “arroz pegajoso”, es un arroz totalmente apelmazado que se come con la mano, coges un trozo de arroz, lo moldea en la mano a forma de pelotita y lo untas en la salsa o lo que haya y pa dentro!



Después de la petada,  vuelta a caminar, al final unas 5 horas, que no fueron del todo fáciles debido al calor, las pendientes bastante majas, y las piedras de los riachuelos.

Antes de ir a la casa en la que nos quedábamos a dormir, nos dimos una lavadita en el rio a modo de ducha. La casa en cuestión estaba formada por varias cabañas fabricadas de madera y bambú levantadas como un metro del suelo, al más típico estilo orrio. En ella sólo vivían 4 personas, pero tenían sitio para albergarnos a nosotros 6 y 3 más de otro grupo. Así mismo nos prepararon una cena a base de pato a la parrilla matado, sopa de pollo recién matado y verduras y arroz muy buena.

El parque nacional, no es tal, sino un area protegida. En el existen bastante aldea habitadas por diferentes minorías étnicas, cada una con sus costumbres y con su idioma. Tanto así que algunos de ellos no entienden el Lao. Su principal fuente de ingresos era en antaño lo que podían sacar de la venta de productos en el mercado, aunque seguramente ahora los ingresos del turismo son importante (parte de lo que cuesta el trekking se destina a las comunidades que te acogen). 

El día siguiente transcurrió más o menos igual entre bosques de bambú, arrozales y comilonas sobre hojas de plátano. Cómo habíamos madrigado, para las 2 o así ya habíamos acabado, así que después un poco de relax por Luang Nam Tha.

Ahora estamos en Luang Prabang, a unos 300 Km y 8 horas de bus de nuestro anterior destino! Pero eso lo dejamos para el siguiente, que por hoy ya es demasiado!

sábado, 4 de diciembre de 2010

China: ZaiJan China, SabaiDee Laos

Si!!! Ya estamos en Laos... con un poco de pena hemos dejado China, pues nos hemos quedado con las ganas de visitar muchas cosas, pero por otro lado, estamos contentos de comenzar otro país y otra aventurilla.

Deberíamos contar los 3 últimos días en China, en los que hemos visitado Dali y hemos pasado 1 día en Jinghong, pero aunque por fin podemos entrar en el blog sin trucos para evadir la censura china, las conexiones aquí son lentitas así que no me enrollo (seguimos posteando por mail, porque no conseguimos entrar al blog en forma de edición)

Datos importantes:

- Nos hemos ido de China con muy buen sabor de boca (en parte por las zampadas que nos hemos metido, para vuestro regocijo, hemos ganado los kilos que habíamos perdido antes)
- Debemos el post Dali y Jinghong, así como el trayecto hasta Laos en bus (con cruce de frontera terrestre incluido)
- Mañana nos vamos de trekking durante dos días (1 noche) por el Parque Nacional de Namthan en Laos, durmiendo en un pueblo indígena.
- Ya tenemos planificadas mas o menos nuestras navidades, o al menos ya tenemos el billete de Camboya a Filipinas (escala en Kuala Lumpur)
- Ah!!! Y sobretodo, seguimos bien! No estamos en disneylandia y no, aun no hemos roto.


Hasta dentro de un par de días (o tres).