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viernes, 4 de marzo de 2011

Indonesia: Adiós Asia

Después de 5 días en el centro de Java, y en concreto en la ciudad de Joyjakarta, partimos hacia Sydney, a parte de dejar un país en el que hemos estado 45 días, dejamos Asia... ahora todo empezará a ser diferente de nuevo.

Ahora mismo estamos en la sala VIP del aeropuerto de Jakarta tomando cervezas, las ultimas por una época, porque empieza de verdad el apretarse el cinturón.

Sobre Jogjakarta no hay mucho que decir porque hemos estado bastante tiempo conectados a internet intentando aclarar nuestro futuro más próximo, es decir, como ir de Brisbane a Cairns. Pero si estamos inspirados, ya contaremos nuestras aventuras moteras por los alrededores de Jogja, de nuevo en moto rosa!!

 Por cierto, nos comenta gente de Australia que aunque quedan algunas secuelas de las inundaciones, es seguro, asi que tranquis, eh?

martes, 1 de marzo de 2011

Indonesia: Fotos

Después de 41 días en Indonesia (país en el que mas tiempo hemos estado), por fin hemos colgado unas fotos de entre las miles que hemos sacado, incluida la de la moto rosa!!!
Ahora, a ver si cenamos un poquito de pan con chorizo!!! que rico!!!

viernes, 25 de febrero de 2011

Indonesia: Ubud, Kuta Bali & Bromo (Java)


Ubud

Después de la temporada de playa nos tocaba hacer un poco de turismo cultural. Ubud es el destino cultural preferido de la gente en Bali. Normalmente la gente va a un resort unos días y luego se pasa por Ubud para ver un poco de cultura Balinesa.

Hace unos años debió ser auténtico y debía ser el típico pueblo balinés con sus tradiciones, pero ahora es un pueblo enfocado al turismo totalmente y lleno de hoteles y tiendas de ropa. Aún así, Ubud es un buen lugar para conseguir buenas habitaciones a precios asequibles y para alquilar motos.

Así que aparte de darnos un paseo el primer día por Ubud y sus alrededores, donde se pueden ver campos de arroz, lo que más hemos hecho ha sido hacer kilómetros con la moto (esta vez no era rosa). 



Hacia el norte hay unos cuantos templos interesantes, y siguiendo por la carretera puedes llegar al volcán Batur y su lago. La vista está bastante bien y este volcán no está activo lo cual es una ventaja.



Para completar los días, corte de pelo, masaje balinés (segundo masaje en 5 meses…tampoco vivimos tan bien), y espectáculo de danza balinesa. El espectáculo está bastante bien y los caretos que ponen las bailarinas moviendo los ojos es bastante entretenido mientras los músicos no paran de golpear su especie de xilófonos gigantes.



Nuestra intención después de Ubud era ir directamente a Bromo, pero después de preguntar 70 veces por la situación del volcán y cómo llegar allí, no conseguimos sacar una conclusión, ya que a cada uno que preguntabas te contaba una historia diferente, así que decidimos pasarnos por Kuta Bali. Allí queríamos ver si definitivamente se podía o no ir al volcán.

Kuta-Bali

Todo lo que esperábamos de Kuta fue lo que nos encontramos. Kuta está lleno de guiris, sobre todo de chavales de 20 años con ganas de ir a la playa y salir de fiesta. Es una especie de Salou Indonesio.

La playa en sí no estaría mal si la gente no fuera tan cerda como de costumbre, ya que el agua está llena de plásticos. Para hacer surf está bien porque hay buenas olas, pero es imposible estar 3 minutos sin que alguien te intente vender un helado, una piña o a su madre por las patas. Así que si alguien quiere estar tranquilo en la playa no es el sitio para venir. Si te apetece ir de discotecas éste es el sitio porque está lleno de ellas y beber es bastante barato.

Lo bueno es que por fin conseguimos averiguar el tema del volcán. Al final se podía ir, no se puede subir al cráter pero sí se puede ir a la montaña de alado, que es donde se tienen las buenas vistas., así que compramos los billetes para ir en frago al día siguiente.

Después de haber estado una semana en Bali, comparado con Lombok, lo único que se salva es el tema de los templos, por lo demás en tema playa y gente Lombok le da 1000 vuetas (sin tener en cuenta los resorts de Bali de Nusa Dua que están fuera de nuestro alcance y deben ser muy chulos). Si sales de los resorts hay sitios bonitos y playas aceptables, pero nada que ver con las Gili o con el sur de Lombok.

Bromo

Viaje largo de Kuta a Cemoro Lawan (pueblo más cercano al volcán). Teníamos que cruzar todo Bali, coger un ferry para pasar a Java y desde allí otra furgoneta hasta el volcán. Salimos a las 10 de la mañana y al final llegamos a las 9 de la noche.

Cemoro Lawan está casi a 2,500 metros, así que por primera vez en mucho tiempo volvimos a tener fresquito y tuvimos que utilizar mantas. El plan era levantarse pronto y a las 4 de la mañana andar hora y media para llegar al view point para ver amanecer con vistas al volcán.

El hotel estaba bastante bien, así que esperábamos dormir casi 6 horas a pierna suelta. El problema es que en medio de la noche empezó a haber crujidos en la pared y golpes. No sabemos si es que había algún animalete entre las paredes, pero desde la una de la mañana medio despiertos. Y de fondo, como banda sonora el volcán rugiendo sin parar.

Así que a las 4 de la mañana bien dobladitos a patear en la oscuridad con un frontal. Subimos al view point y esperamos a que amaneciera. Nos habían dicho que el amanecer no aporta mas que por las mañanas se aclara, y era cierto, por que cuando subíamos estaba muy nublado y se fue aclarando hasta estar casi despejado cuando amaneció. Las vistas son espectaculares, se ve el volcán expulsando humo y algo de lava, una montaña con forma de flan al lado y otro volcán al fondo.



La vista es como estar viendo Marte, aderezado con el ruido que hace el volcán y alguna explosión de regalo (Susana dice que vio unos haces de luz antes de que el volcán diera uno de sus petardazos, cosas de la ausencia de medicación). El volcán lleva activo desde Octubre y por eso no se puede subir al cráter, pero el pueblo está realmente cerca, eso sí, protegido por una especie de escalón natural de 200 metros de altura o así.



Vuelta para el hotel, ducha, desayuno y plantearnos si irnos o quedarnos. Al final decidimos irnos, ya que nuestra idea era hace algún trekking, pero estando el volcán así no se podía hacer ninguno.



Otra vez viajecito largo, esta vez a Yogyakarta, en el centro de Java, acercándonos a Jakarta, donde en una semana tenemos que volar a Sydney.

domingo, 20 de febrero de 2011

Indonesia: Kuta Lombok & Candidasa

Kuta Lombok está, como su propio nombre indica, en Lombok, realmente el pueblo se llama Kuta, pero para no confundirlo con el de Bali, todo el mundo lo llama Kuta Lombok. Es un pueblo pequeñito que básicamente sólo tiene alojamientos y restaurantes y es la alternativa no explotada (todavía) a Kuta Bali.

Aun así, cuando llegamos, tuvimos la impresión de llegar a la mega urbe turística, pues de toda la gente con la que habíamos coincido, todo el mundo había estado en Bali, pero nadie en Lombok, así que pensábamos que no habría mucha gente… pero claro, teniendo en cuenta que veníamos de una isla en la que éramos como mucho 15 turistas, pues esto se nos hacía peta turístico, y es que el sitio está plagado de australianos rubiales que van a surfear (ahora que estamos en Bali, ya no nos parece que fuera ni tan grande, ni tan turístico, pero paso a paso). Incluso las motos, tienen adaptados unos hierros para que lleves la tabla de surf.

Otro shock, fue el de descubrir que la gente ya no era tan maja, al estar más explotado turísticamente, hay un montón de gente vendiendo pulseras, pareos y cocos. Principalmente los vendedores de pulseras y cocos son niños y los de pareos mujeres, y no puedes estar ni tres minutos en la playa sin que venga alguien a venderte algo. A diferencia de Sulawesi en el que todos los críos iban a la escuela, allí casi todos los días veías niños en la calle vendiendo o jugando en la playa (los cuales siempre acababan viniendo a pedir).



Nosotros como no surfeamos, nos dedicamos 2 días a recorrer la diferentes playas de los alrededores en moto… las playas son chulísimas, con arena clarita y agua transparente, es una pena que no se pueda acceder a todas las playas, estás tirado en una y ves tropecientas a tus alrededores, pero la mayoría no son accesibles por tierra porque hay bastante acantiladillo.



El segundo día, después de pasar una hora para recorrer 20 km por una carretera que tenía más baches que trozos planos, llegamos a una playa en la que nos encontramos con un par de catalanes y un almeriense, y nos quedamos toda la tarde con ellos. Joel (el catalán) se había animado y había alquilado una tabla de surf, aunque nunca había hecho surf en su vida, así que Ion también se animó y acabo intentando ponerse en pie… bueno la verdad que lo consiguió, pero al salir se dio cuenta de que las olas como mucho tenía 20 cm, aunque él pensaba que eran como de 3 metros.



De kuta Lombok, pusimos rumbo hacia Bali, para ello tuvimos que hacer 2 horas en furgo, 5 horas de ferry y pelearnos un poco para hacer los últimos 8 km hasta el que era nuestro destino: Candidasa (Bali).

Ya sabemos que todo el mundo cuando piensa en Bali, piensa en playas de arena blanca infinitas y agua turquesa. Pero Bali no es así, o al menos no el resto de Bali, eso es sólo en una pequeña porción de la isla donde están todos los resorts de lujo, que obviamente no están en nuestro plan de viaje.

Así que nosotros nos fuimos a Candidasa, que nos lo había recomendado una danesa de las Islas Gili. Al llegar de nuevo shock: un montón de restaurantes y hoteles al lado de la carretera. Eso sí, desde el bungalow podíamos oír el ruido de las olas.



En Candidasa acabamos nuestro plan de playas, visitando un par de playas de arena blanca de la zona (y es que la mayoría son de arena negra o piedrecillas). Y después de tanta playa y el moreno que llevamos, decidimos empezar con el plan cultural, así que nos cogimos una moto (aquí ya son scooter automáticas normales, bueno normal, normal, era rosa) y visitamos unos templos balineses.



Bali es la única isla de Indonesia donde la mayoría de la población es hinduista, así que la cultura aquí es diferente que la de las islas musulmanas. En vez de ver mezquitas por todos lados, se pueden ver templos hinduistas, y todos los días, la gente pone una ofrenda en la puerta de casa que consiste en un platillo hecho de hojas, flores, algo de comida e incienso. Nosotros visitamos el templo del agua en Tirta Ganga y el templo madre de Besakih, que es el templo más importante de Bali y es enorme. Además estaba lleno de gente poniendo ofrendas, todos super vestidos con su saron, su camisa blanca y un churro en la cabeza.






Ahora estamos en Ubud (también Bali), que es un pueblo del centro de la isla rodeado de arrozales y se supone centro de la cultura balinesa, pero ya está bastante explotado también… así que ya os contaremos que hacemos por aquí.

Otra de nuestras actividades en Bali (aquí que ya hay internet) ha sido replanificar nuestro futuro más cercano. Como nos hemos quedado en Indonesia más tiempo del que estaba previsto, hemos tenido que mover el resto de los vuelos. El tema es que los vuelos que cruzan el pacifico son escasos y tienen pocas plazas para billetes de nuestro tipo. Así que hemos tenido que adaptarnos a las fechas de los vuelos disponibles. Es por ello, que vamos a estar casi un mes en Nueva Zelanda, no vamos a Fiji, estaremos 18 días en Tahiti y una semana en isla de Pascua… al final llegaremos a Chile el 20 de Mayo, dentro justo de 3 meses. De manera esquemática:
  • 4 marzo: Vuelo a Sydney
  • 26 marzo: Vuelo a Auckland
  • 24 abril: Vuelo a Tahiti (llegamos el 23 de Abril)
  • 11 mayo: Vuelo a Isla de Pascua
  • 19 de mayo: Vuelo a Santiago de Chile

Seguramente estos son los vuelos definitivos, porque las plazas disponibles son muy limitadas… pero nunca se sabe….

domingo, 13 de febrero de 2011

Indonesia: Islas Gili

Esta semana no tenemos cosas tan interesantes y culturales que contar como en Tana Toraja, ya que nuestra principal actividad después de tanto funeral y muerte ha sido parasitar en la playa…pero bueno, ahí va un “breve resumen”....

Tras un breve paso por Makassar, ciudad a la que llegamos a las 6 de la mañana cayendo una jarreada de espanto y en la que no hay mucho más que hacer que comer buen pescado y poco más (tuvimos que hablar en una clase de inglés que daban en la calle y a la que fuimos invitados), cogimos un avión con dirección a Lombok, haciendo una breve escala en Surabaya (mirándolo en el mapa no tiene mucho sentido, pero mirando al bolsillo sí, porque el vuelo nos salía muy barato). Nuestra intención era llegar cuanto antes a las Islas Gili.

Las Gili son 3 islas que están al noroeste de Lombok (Lombok está justo al este de Bali), donde nuestro plan era pasar unos días de playa y hacer algún buceo. El nombre de Islas Gili no tiene mucho sentido, ya que Gili es isla en indonesio. Las islas por orden de cercanía a Lombok son Air, Meno y Trawa…, la última es la isla fiestera, que está llena de bares, así que esa por plan y sobretodo presupuesto decidimos obviarla.



Los dos primeros días fuimos a Gili Air. La Isla es bastante chula y bastante barata (sobre todo ahora que es temporada baja y por 8 euros tienes un bungalow), la pega es que las playas son un poco flojas, porque son muy estrechas y no limpian demasiado las ramas de la orilla. El snorkel está muy bien y el agua es azul turquesa, y realmente no necesitas bucear para ver infinidad de peces y unas cuantas tortugas.



El tercer día nos piramos a Gili Meno, que es la isla más tranquila de todas y según lo que habíamos leído la de mejores playas. La verdad es que no sabemos porque poca gente viene a esta isla, porque es una pasada las playas que tiene, y además no hay casi gente, así que tienes casi la playa para ti. La única pega es que es más cara, pero aquí lo único en que gastamos en en dormir y zampar, y zampar en Indonesia es tirado de precio. Así que por una vez nos hemos estirado y regateando un poco tenemos un bungalow chulísimo por 200,000Rp (unos 17EUR con desayuno incluido). Hemos pasado 4 días tirados en la playa, snorkeleando viendo tortugas (Susana casi llora de la emoción cuando tocó una, eso sí la tortuga se fue rápido para el fondo) y un día hemos hecho un buceo.



El buceo ha estado bastante bien, hemos visto más tortugas, barracudas y un montón de peces más, e incluso una raya, la pena es que no hemos visto tiburones, que se suponía que se podían ver allí. Ya estamos mirando para ir a un sitio en Bali que nos han dicho que se pueden ver..



La gente por aquí sigue siendo muy maja igual que en Sulawesi, todo el mundo saluda y sonríe sin parar, y nos preguntan de dónde somos…les decimos españoles y nos dicen ah, from Spanish! También nos dicen que somos los números uno en fútbol…la verdad es que hasta ahora los Indonesios están siendo la gente más maja que nos hemos encontrado.

Mañana, con un poco de pena nos vamos de las islas para intentar llegar a Kuta Lombok, en el sur. Nos quieren cobrar una pasta por llevarnos hasta allí, así que vamos a intentar ir en transporte público que no pinta muy fácil…a ver como se nos da…

Ahh, el tema de la comida, la comida Indonesia no es que sea buenísima, pero tienen algunos platos que están bastante buenos:

  • ·      Olah Olah: Vegetales hechos en leche de coco que están buenísimos con un poco de arroz.
  • ·        Pescado: en bastantes sitios exhiben el pescado y puedes elegir el pez que quieres, te lo hacen a la brasa y te dan arroz, vegetales y una salsa a tu elección.
  • ·        Urab Urab: Vegetales con salsa de cacahuete (a veces un poco picante)
  • ·        Chicken Sate: Pinchos morunos de pollo hechos a la brasa con salsa de cacahuete…te podrías tomar 20.
  • ·         Fruta: La mejor fruta del viaje hasta ahora. Sobre todo el plátano, el mango, la piña y la papaya. También tiene un sabor curioso la “Snake fruit”. Una fruta cuya piel parece de serpiente y que es una mezcla entre ácido y nuez que está bastante bien. Los zumos también están muy buenos.


En resumen, que nos seguimos poniendo chatos y no creo que tengamos anemia…

lunes, 7 de febrero de 2011

Indonesia: Tentena y TanaToraja

Intentar resumir la última semana lo suficiente para no meter una chapa es bastante difícil, si además le añadimos el resumen de actividades gastronómicas y el curso rápido de Indonesio avanzado, la tarea se convierte en imposible, así que preparaos… porque menuda la que os espera.

Tentena:

Casi en la mitad de la isla de Sulawesi, se encuentra el pueblo de Tentena. El pueblo en si no tiene ningún atractivo especial, pero al estar en medio, se hace casi de parada obligatoria. Nosotros decidimos pasar ahí un par de días para tomarnos un pequeño respiro entre bus infinito y bus infinito.

Tentena es un pueblo relativamente pequeño al principio del Lago Poso, y el hecho de tener el lago lo hace bastante más bonito, además como en casi todos los pueblos que hemos visto en Sulawesi, las casas están todas perfectamente separadas y delimitadas por su valla de bambú (en este caso pintada de blanco), así que es agradable pasear por el pueblo.

Los atractivos de los alrededores incluyen una cascada, playas a la orilla del lago y planicies de arrozales, así que alquilamos una moto (Ion se está convirtiendo en especialista en conducir motos semiautomáticas, es decir, sin embrague pero con marchas) y allí que nos fuimos. La cascadilla es bastante bonita y fresquita para darse un xombo y refrescarse un poco.  También nos acercamos a la playa, y si no es porque al meterte en el agua se nota que no es salada parecería una playa de mar totalmente… otro xombo y a tostarse al sol (estamos bastante bastante morenos).



Después de Tentena, una vez más nos tocaron 10 horas de bus super pijo (similar a la clase supra de Alsa) y 2 horitas de coche para llegar a Rantepao, ciudad base principal para visitar la zona de Tana Toraja.

Tana Toraja:

La zona de Tana Toraja es diferente del resto de la isla, aquí se vive y trabaja con la cabeza puesta en la muerte. Aún cuando predomina la religión católica frente a la musulmana del resto de Indonesia, los toraja mantienen sus tradiciones y sus ceremonias basadas en el animismo.
Se pasan la vida ahorrando para poder celebrar un funeral en toda regla y que el alma alcance el “puja”.  Los funerales pueden durar hasta 5 ó 7 días y costar miles de euros. Por este motivo no es que se preparen en 2 días, asi que cuando el funeral se celebra, la persona puede llevar muerta más de 3 ó 4 años.

Con tal importancia funeraria, una de las actividades “turisticas” es asistir a un funeral, y nada más llegar a Rantepao, ya teníamos guías diciéndonos que había un funeral. Aunque no nos apetecía mucho gastarnos pasta en un guía, la verdad que no tenia mucho sentido asistir a uno sin nadie que nos pudiera explicar y hacernos de interprete. Así que para allá nos fuimos. 



El funeral en sí es como una fiesta, y nos está permitido llorar porque eso haría que el alma no encontrase su camino, así que no hay nada de los funerales normales.

El nuestro en especial era de una señora (muerta hacia 2 años) y uno de sus hijos (muerto hace 3 años). Los cuerpos estaban ahí presentes, puesto que hasta que no se celebra el funeral los mantiene en casa (inyectados con formol para que no huelan) y los tratan como personas enfermas que están en la cama (les llaman cada vez que van a comer o cenar).



Durante el funeral hay que sacrificar bufalos y cerdos, para que sus almas ayuden en el camino, así que los familiares compran muchos de estos animales para sacrificarlos (y comerlos) durante el funeral, así mismo reciben otros como donación de los asistentes (nosotros donamos tabaco, porque no estábamos como para comprar un cerdo y comérnoslo entero). Por suerte, el día que nosotros estuvimos era el dia de recepción de los invitados, asi que no hubo sacrificio masivo de animales y nos ahorramos el espectáculo sangriento (sólo vimos a cerdos gritando mientras estaban tirados en el suelo atados con cuerdas y bambú). Eso sí, saboreamos bufalo, cerdo, arroz y otros alimentos que nos ofrecieron amistosamente.




Al final acabamos bailando y cantando en circulo con los asistentes, algo bastante subrealista, la verdad.

Para no acabar con la historia sobre la muerte, el resto de puntos interés de la zona son las tumbas en las cuevas, en las rocas, en el cementerio… en fin, hay seis formas diferentes de “enterrar ” a los muertos, entre ellas a los niños de menos de 6 meses los meten en un tipo especial de árbol para que este siga alimentándolos. Para ver todo esto, pasamos otro par de días recorriendo los pueblos de alrededor en moto, y acabamos de tumbas hasta arriba. Por suerte la zona es muy bonita, super verde y llena de arrozales, asi que el paseo tiene partes menos tétricas. Además sigue siendo divertido ir saludando a todas horas, aunque a Susana no le hace tanta gracia tener que contestar al “Hello Mister”, porque aunque vaya sola a ella también se lo dicen! (por qué será….)

La comida:

Por suerte, Tana Toraja también es diferente en cuanto a comida, así que estos últimos días nos hemos puesto chatos a cerdo en diferentes salsas, pollo con salsa de cacahuete y grandes cantidades de comida.

El resto de sulawesi lo hemos pasado a base de arroz con pescado frito. Los primeros días que estuvimos en la isla Bunaken, el papeo estaba incluido en el hotel, y la verdad que el sitio en el que estuvimos daban una comida muy rica, basada en pescado frito, verduras, arroz, e incluso noodles o pasta con tomate. Pero el resto de días hemos tenido que ir a los “Warungs”, es decir, a los sitios cutres de comida porque no había nada más. Estos sitios tienen la comida expuesta en la ventana, señalas y te lo sirven con arroz y algun vegetal. La cosa es que esa comida lleva hecha desde la mañana, y no es que te la calienten para servirla. Además casi todo lleva mucho picante asi que llevábamos dieta de arroz y pescado frito frio.

Por supuesto eso no hace que paremos de comer, porque lo cae en el plato va para adentro sin problema.

El idioma

Con más de 14.000 islas y 240 millones de habitantes, el hecho de que todos los habitantes hablen un solo idioma es un hecho remarcable (existen muchos más idiomas, por supuesto, pero todo el mundo habla indonesio tb), así que tampoco se le pueden pedir peras al olmo y pretender que también hablen inglés.

Cada día que aprendemos una palabra nueva o entendemos algo, damos palmas de alegría. Lo bueno es que se pronuncia casi igualito que el castellano (por fin un idioma con sólo 5 vocales) así que esto hace más sencilla la tarea. Ahí van nuestras palabras clave:
•        Halo : Hola
•        Terimakashi : Muchas Gracias
•        Satu, Dua, Tiga, Empat, Lima: 1, 2, 3, 4, 5
•        Jalan, Jalan : Dando una vuelta (Walking around)
•        Espanyol: Español
•        Makan: Comer
•        Bagus: Bueno
•        Ayam: Pollo
•        Nasi: Arroz
•        Ikan: Pescado

Bueno sabemos algunas más, pero tampoco es plan de hacer un diccionario, no?

Seguro que me he dejado algo de todo lo que tenía que poner, pero hasta yo estoy cansada de la chapa… (si, si, todo se pega, y ahora yo también soy una chapas)

Ah, una última cosa, por favor, si alguien llega hasta aquí que nos deje algún cometario, que estamos tristes porque el tema ha decaído. Aunque sea un misero, “Que te leo,  fariseo”.

domingo, 30 de enero de 2011

Indonesia: Tanjung Karang


Desde Gorontalo hay unas 17 horas de bus, así que nos levantamos pronto por la mañana y cogimos una fragoneta para llegar el mismo día a Palu.

Después de un cambio de rueda y múltiples paradas conseguimos llegar a Palu sobre las 23 de la noche. Fuimos directamente a un hotel céntrico que venía en la guía, pero estaba lleno, no creo que de turistas porque no se ve casi ni uno, así que esa noche tuvimos que ir a un hotel más carete, aunque la calidad no es que fuera nada del otro jueves. Los hoteles en Indonesia hasta el momento son bastante cutres y es difícil conseguir hoteles con ducha y que estén limpios.

Los dos días siguientes queríamos pasarlos en la playa, en Tanjung Karang, que está a unos 40 km de Palu. Palu en sí no tiene nada, así que dejamos las mochilas en el hotel y pillamos un par de ojeks (motos) que nos llevaran a la playa por 4 euros cada uno.

En 45 minutos estábamos allí. Nuestra sorpresa fue que no había nadie en la playa. Dimos un paseo por el pueblo, un pueblo muy tranquilo y con gente bastante maja (como siempre hasta ahora en Indonesia) y fuimos pasando por los diferentes bungalows de la playa y o estaban cerrados o estaban vacíos. Una señora nos hizo un buen precio por su bungalow (14 euros por dormir y 3 comidas para los dos) y allí nos quedamos.



La playa en sí no es muy grande, pero la arena está bien y el agua tiene un color turquesa espectacular. Además no había ni Rita, (por la tarde vimos a unos guiris, pero 4 gatos) así que perfecto para estar tirados en la playa todo el día. Así pasamos el primer día, del bungalow a la playa.



La playa, a diferencia de las de bunaken, estaba limpia y solo veías alguna pequeña botella en alguna esquina, pero no será porque la gente sea limpia sino porque la corriente es tan fuerte que se lo lleva todo. Allí estábamos, tranquilamente bañándonos en el agua transparente cuando un cabr**** viene con una caja llena de basura y la tira al mar, y tranquilamente a nuestro lado. Por supuesto nos pusimos a gritarle de todo en plan indignados, por tirarnos la mierda a la cabeza y por tirar mierda en general, pues el cabr***** de él siguió tirando cajas, aunque esta vez al otro lado para que no nos viniera la basura. El tío no hace señas como “que más da? El mar se lo lleva todo”…  Y así es, lo tiran todo como muy tranquilamente y desaparece, hasta que miras en el recodo donde la corriente lo lleva todo y ves cantidades ingentes de plásticos y bolsas.

 Al día siguiente playita por la mañana, comida gratis que nos dio la señora y último chombo. Cogimos otra moto y para Palu, para ver si había bus a Tentena, nuestro siguiente destino. Al final sólo había un fragoneta hasta Poso. No queríamos perder el siguiente día entero viajando, así que lo pillamos para pasar la noche en Poso y al día siguiente llegar a Tentena por la mañana.

El tema del transporte aquí es bastante complicado. Para variar cada ciudad tiene varias compañías con varios lugares de partida y siempre hay también una terminal a las afueras de la ciudad. Además, nadie tiene ni idea de los horarios de los autobuses o furgonetas, así que siempre pierdes tiempo esperando en las estaciones.

El tema del idioma también lo hace un poco difícil, además la gente te habla sin parar pero alguna que otra palabra ya hemos aprendido para poder defendernos algo en Indonesio. A los indonesios les encanta el fútbol y no paran de comentarnos jugadores del barça y de la selección española. Nos hablan en su idioma y nos preguntan a ver si hablamos indonesio como si en el resto del mudo la gente lo hablara. Lo bueno es que el indonesio se pronuncia igual que se escribe, es decir, como el español, así que poco a poco vamos aprendiendo palabras y haciéndonos entender.

miércoles, 26 de enero de 2011

Indonesia: Manado y Bunaken


Nuestros días en Singapore transcurrieron entre internet, piscina y paseíto por aquí, paseíto por allá y más piscina. Para culminar los días de tratarnos como marqueses, preparamos una cena española, y nos salieron unas tortillas de patata bastante buenas, completadas con pan con tomate y parte del jamón y del chorizo que generosamente Javitón nos ha regalado.

La piscina de casa de Javiton

Otra de nuestras actividades en S’pore fue tratar de comprar una cámara de fotos pequeñita, la G11 nos va genial, pero hay ocasiones en los que no la llevamos porque nos da miedo que se estropee, como en la playa, en los barcos, algunas ciudades por la noche, etc. Así que habíamos pensado comprarnos una cámara pequeñita para meter en el bolsillo y que nos diera relativa poca pena perderla. Para ello fuimos a Sim Ling Sq. , un edificio de 5 plantas en el que venden todo tipo de tecnología y allí nos pusimos como locos a mirar cámaras. El problema es que los precios no son fijos, y los blanquitos pagamos más, además el euro ha caído un 15% con respecto al dólar singapureño desde que Susana trabajó allí, así que las cosas ya no son tan baratas. Después del primer día de mirar los diferentes modelos y precios, volvimos a casa con las manos vacías para hacer una búsqueda en internet de características y precios, y cuál fue nuestra sorpresa al comprobar que las podíamos comprar al mismo precio que nos ofertaban en España. Al siguiente día volvimos con un modelo especifico que nos gustaba, pero no hubo manera de sacarla más barata así que nada, menos gastos.

Desde S’pore partimos con dirección a Manado, en la isla de Sulawesi, Indonesia. Para ello tuvimos que hacer tránsito en Jakarta, así que entre una cosa y otra, llegamos por la noche a Manado.

La ciudad en sí no tiene nada de nada, es bastante sucia y no tiene nada digno de mención, lo cual tampoco importaba mucho porque no pensábamos quedarnos ahí, y tal y como estaba previsto, al día siguiente cogimos un bote en dirección a la isla de Bunaken.

El bote tarda poquito, una hora, pero como sale a las 2 de la tarde, al final perdimos todo el día de nuevo. No teníamos muy claro dónde dirigirnos en Bunaken, en el barco estaba la hija de unos que tienen unos bungalows y acabamos dirigiéndonos a ellos (aparecen en la Lonely, así que no íbamos a ciegas). Resultó que el sitio estaba bastante bien y por 11 euros cada uno al día teníamos nuestro bungalow en régimen de pensión completa. Además el yerno, un holandés, tiene un centro de buceo, así que ya teníamos el pack completamente montado.

Izda arriba nuestros bungalows, las casas amarillas el centro de buceo

Hicimos un par de inmersiones muy chulas, Bunaken es uno de los sitios más chulos para bucear en Indonesia, y aunque seguimos siendo unos principiantes hemos visto infinidad de peces, corales, tortugas, un micro pequeñísimo caballito de mar y hasta un tiburón! (tranquilas familias, los tiburones no atacan)

La gran decepción ha sido que la playa que está en frente de los bungalows está completamente llena de basura de todo lo que tiran en Manado y el mar arrastra. Como en la mayoría de los países en desarrollo, el tema limpieza y la recogida de basura no lo tienen como una prioridad, y como no pasa el camión de la basura, todo lo que generan va al mar…y  claro, ya se sabe que el mar todo lo devuelve.

La playa...

Definitivamente sólo merece la pena venir a Bunaken para hacer submarinismo y snorkel (de hecho es el sitio más guapo en el que hemos buceado), porque el tema playas es bastante limitado. En la que estamos nosotros por la basura, y la del otro lado de la isla está repleta de manglares, así que tampoco te puedes dar un chombo tranquilamente.

Por este motivo decidimos quedarnos en Bunaken sólo 2 días, con la intención de cambiar una vez más nuestra ruta e ir a las Islas Togean (también en Sulawesi) que todo el mundo que hemos conocido en Bunaken nos ha recomendado. Al principio pensábamos no ir porque supuestamente la temporada de lluvias allí es bastante dura, pero como el tiempo está loco, no está lloviendo demasiado y dicen que es súper chulo.

Para ir a las Togean teníamos que coger un bus desde Manado a Gorontalo (8 horas) y de allí el ferry a las islas al día siguiente. Dicho así parece fácil, pero cuando llegamos a las estación de autobuses en Manado a las 10 de la mañana, nos dicen que los buses a Gorontalo ya han salido, pero que hay otro a las 11. A las 11 no había allí ningún bus y cuando re-preguntamos llevan a Ion dónde está el autobús aparcado y se encuentran al conductor comiendo. Llamarlo autobús era todo un piropo, porque era muy muy cutre, pero era nuestra única manera de llegar a Gorontalo para coger el ferry el miércoles.

Por fuera no parece tan chungo

Por dentro... da un poco de pena, normal que tuviera goteras

El trayecto en bus fue todo un espectáculo. Al final salimos a las 12:30 de la estación, después de 4 horas de trayecto nos encontramos caravana, preguntando nos explican que ha habido un hundimiento en la carretera, así que nos bajamos del autobús y nos ponemos a andar, para llegar al punto del desprendimiento.  Efectivamente la carretera tenía un buen boquete, pero se había currado un puente y unas rampas bastante estables. Estuvimos una hora viendo el espectáculo de coches pasar, patinar, subir y bajar, hasta que le tocó el turno al nuestro bien llamado autobús.

Al caer la noche, empezó a jarrear al puro estilo tormenta de época de lluvias, y de repente viene un chico a nuestro sitio y nos dice “water” y nos señala a las mochilas que estaban en la parte de atrás del bus, y vemos que está entrando agua a chorros y que está cayendo encima de las mochilas! Afortunadamente como tienen el protector no se mojaron, pero sí, íbamos en un autobús con goteras.

Al final el trayecto de 8 horas de bus, se convirtieron en 13, y llegamos al hotel destrozados a las 2 de la mañana.

Hoy miércoles, no nos hemos levantado muy pronto porque estábamos cansados y nueva sorpresa en el desayuno: nos dicen los del hotel que el ferry sale los martes por la noche, que los miércoles sale un barco llamado puspita, pero que desde hace un mes no opera! Y el próximo ferry es el viernes. Una vez más cambio de planes y pasamos de las islas Togean, nos vamos a quedar sin hacer el buceo a un avión hundido en la Segunda Guerra Mundial, pero no nos apetece quedarnos 2 dias en Gorontalo, dónde no hay mucho que hacer… mañana nos toca más bus para seguir recorriéndonos la isla.

Indonesia está siendo nuestra nueva China de alguna manera, la gente no habla ni papa de inglés así que nos toca escuchar chapas incomprensibles y hacernos entender por gestos y señalando. Lo bueno es que al menos el alfabeto es el mismo, y siempre podemos buscar las palabras en la guía.

La gente aquí es super amable, y somos casi como el príncipe y la Leti, que tenemos que ir saludando por la calle a todo el mundo, porque todos te dice “Hello Mister”, “Hello Miss”, bueno más bien Ion es el que tiene que saludar a todas horas, porque al ser un país mayoritariamente musulmán, muy pocas veces se dirigen a Susana directamente, especialmente los hombres. Pero en general todo el mundo es super amable e intentan ayudar, aunque como siempre hay alguna excepción de los que intentan beneficiarse del turista.

A parte de eso el único “problemilla” de aquí es que no hay Wi-fi en ningún hotel, así que para es complicado conectarse a internet, aunque eso nos permite desconectar aún más, je je.