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martes, 14 de diciembre de 2010

China: Fotos de zamping

Como la mitad del tiempo hemos estado petándonos en China, hemos colgado unas cuantas fotos de las papeadas que nos hemos metido en China y para que veáis qué aspecto tiene lo que nos hemos comido.

A ver si tenemos un poco de tiempo y escribimos todo lo que tenemos retrasado, que ya llevamos unos días sin internet...

jueves, 9 de diciembre de 2010

China: Fotos

Una vez terminada la censura china, ya están parte de las fotos cargadas!

China: Rumbo a Laos (Dali, Jinghong & Luang Nam Tha)

Llegamos a Dali tras 4 horas de bus desde Lijiang. Supuestamente Dali es un sitio bastante turístico con el clásico casco viejo de casitas típicas de estilo chino, y ciertamente es turístico, pero al menos no parece un gran centro comercial puesto que las casas no están completamente reformadas y convertidas en tiendas. En el centro del pueblo se mezcla el turismo con parte de la vida local, con sus tiendas y el mercado.

En principio pensábamos pasar la tarde tranquilamente sin hacer demasiado, así que decidimos ir a las 3 pagodas, el típico sitio de Dali que sale en todas las fotos, cual fue nuestra sorpresa cuando descubrimos que la entrada ascendía a 121 yuanes (más de 12 euros)… resignados usamos una vez más nuestro carnet de estudiante para conseguirlo a mitad de precio. Las pagodas en si no tienen mucho puesto que ni siquiera se puede entrar en ellas, pero el elevado precio se debe a que es un complejo enorme con muchísimos templos budistas. Así que en vez de pasar los 20 min previstos, decidimos rentabilizar la compra y pasamos ahí más de dos horas…la verdad que veíamos los templos como el que ve llover, así que al final nos fuimos al hotel a hacer la colada.



Hacer la colada en si no es algo digno de mención, pero hacer la colada en una lavadora china es todo un proceso, con razón el chico del hostel nos decía: “En vuestro país las lavadoras hacen mas cosas, no???” y nosotros pensando: “Si, las lavadoras lavan!!!”. La lavadora en cuestión era nueva, así que pensábamos que no sería tan complicado. Tenía dos compartimentos, uno para lavar y otro para centrifugar. Bueno, no parece tan difícil cuando acabe de lavar lo metes en el compartimento de centrifugar y listo, no?… pues la cosa no sería tan rara, si en medio de uno y el otro proceso, no tuvieras que sacar toda la ropa y aclararla por tu cuenta a manita en un barreño!!! 

Después de nuestro súper lavado a máquina y a mano nos fuimos a cenar con una pareja que conocimos en la garganta del tigre. Eso sí que fue una cena china, china… al ser 4 la cantidad de comida ya se acercaba a la cantidad de comida que comen los chinos y además teníamos una mesa que tienen un plato giratorio central para hacer más fácil el compartir platos, así que  nuestra casi despedida de china era comiendo como chinos!

El día siguiente en Dali lo pasamos haciendo otra de las típicas cosas que se pueden hacer allí: cogimos unas bicis y nos propusimos dar una vuelta por la orilla del lago que está a 4 km. Según nuestra amiga Lonely Planet, el camino por la orilla esta accesible para pasear o ir en bici, pero o no encontramos el camino, o los de la lonely esperaban que el camino estuviera acabado para 2010. Al final tuvimos que alternar trozos de pista, con carretera y algún que otro arrozal. Pasamos por un montón de pueblos de estilo Bai, con sus casas blancas con adornos pintados en negro… además eran pueblos de verdad, sin tiendas para turistas, ni restaurantes, sólo casas y muchas huertas.

Por la tarde noche cogimos el bus camino a Jinghong, al sur de la provincia de Yunnan. Era nuestro primero bus nocturno en China, y el primer bus cama. En el bus había aproximadamente 36 camas repartidas en 3 filas y dos pisos. Era bastante comodo si no fuera porque nos tocaron las camas de atrás y por lo tanto las que más botan, y tal y como estaba la carretera botamos bastante. Algo conseguimos dormir, pero tras 14 horas llegamos a Jinghong bastante derrotados.

Por una vez cumplimos el plan que teníamos y era el de planificar, así que no vimos nada de Jinghong, nos conectamos a internet y a buscar vuelos. Como tenemos bastante mono de playa, decidimos pasar las navidades en algún lugar de sol y mar… el problema es que ya casi es navidad, así que como no nos daba tiempo a ver Laos y Camboya antes de navidad, creeemos que pasaremos las navidades en Angkor Wat y para año nuevo estar en Filipinas. Al menos tenemos un vuelo el 27 de diciembre de Pnomh Phen a Kuala Lumpur y el 28 de KL a Manila.

Además de horas conectados a internet, compramos el billete desde Jinghong a Luang Nam Tha. Al día siguiente, en 7 horas conseguimos pasar de una ciudad en China a nuestro primer destino en Laos. El paso de la frontera es sencillo, llegas a la frontera china, te ponen unos sellos de salida y te montas de nuevo al autobús para parar de nuevo en la frontera de Laos, donde con 37 dólares pagas el visado de 30 días para Laos.

En el trayecto en bus ves como el paisaje es mucho más tropical y una vez que pasas la frontera empiezas a ver en el camino cabañas fabricadas de madera y bambú. Se acabó la China en construcción para llegar a un Laos rural.

En Luang Nam Tha hemos hecho un trekking de 2 días con una noche en una casa de una familia local. El trekking transcurre entre bosque de bambú, selva y arrozales (aunque estos ya no tienen arroz porque ya ha sido la época de la recogida). 

Elegimos la agencia con la que contratamos el trekking por un motivo importante: el precio. Todas las agencias ofrecen más o menos lo mismo, y se supone que las que vienen en la Lonely son más serias, pero eso duplica su precio, así que nosotros a lo nuestro. El precio depende tb del número de personas del grupo, por eso nos apuntamos a un grupo que ya estaba abierto y supuestamente éramos 4 ( y al final fuimos 4, pero los otros 2 no eran los que estaban apuntados cuando nos apuntamos nosotros).

La primera mañana bien puntuales estábamos en la agencia a las 8:30, tal como nos habían dicho, pero entre una cosa y otra, la guía no apareció hasta las 9:30! Y luego nos enteramos que la habían llamado ese mismo día a las 9 para que fuese la guía… En fin que una vez apareció nos montamos los 6 (la guía, una danesa, un alemán, una pseudo guía en training y nosotros) en un tuk tuk que nos llevaba al comienzo del trekking.



Allí se nos unió lo que se denomina un guía local, que es un indígena de la zona normalmente de alguna minoría étnica, su función no era muy clara, pero nos iba abriendo el camino. Las 2 primeras horas recorrieron entre bosque tropical y riachuelo, el camino no era muy duro, pero caminábamos continuamente por los riachulos, asi que más de una vez alguno metió el pie en el agua. Como ya era hora de zampar, nos prepararon unas hojas de platano a modo de mantel y sobre ellas pusieron toda la comida que traian en bolsas: bambu frito, judías verdes, pescado, mil cosas más y arroz mucho arroz! 

La diferencia del arroz de Laos con el resto de países que hemos visitado es que aquí se come el “sticky rice” o “arroz pegajoso”, es un arroz totalmente apelmazado que se come con la mano, coges un trozo de arroz, lo moldea en la mano a forma de pelotita y lo untas en la salsa o lo que haya y pa dentro!



Después de la petada,  vuelta a caminar, al final unas 5 horas, que no fueron del todo fáciles debido al calor, las pendientes bastante majas, y las piedras de los riachuelos.

Antes de ir a la casa en la que nos quedábamos a dormir, nos dimos una lavadita en el rio a modo de ducha. La casa en cuestión estaba formada por varias cabañas fabricadas de madera y bambú levantadas como un metro del suelo, al más típico estilo orrio. En ella sólo vivían 4 personas, pero tenían sitio para albergarnos a nosotros 6 y 3 más de otro grupo. Así mismo nos prepararon una cena a base de pato a la parrilla matado, sopa de pollo recién matado y verduras y arroz muy buena.

El parque nacional, no es tal, sino un area protegida. En el existen bastante aldea habitadas por diferentes minorías étnicas, cada una con sus costumbres y con su idioma. Tanto así que algunos de ellos no entienden el Lao. Su principal fuente de ingresos era en antaño lo que podían sacar de la venta de productos en el mercado, aunque seguramente ahora los ingresos del turismo son importante (parte de lo que cuesta el trekking se destina a las comunidades que te acogen). 

El día siguiente transcurrió más o menos igual entre bosques de bambú, arrozales y comilonas sobre hojas de plátano. Cómo habíamos madrigado, para las 2 o así ya habíamos acabado, así que después un poco de relax por Luang Nam Tha.

Ahora estamos en Luang Prabang, a unos 300 Km y 8 horas de bus de nuestro anterior destino! Pero eso lo dejamos para el siguiente, que por hoy ya es demasiado!

sábado, 4 de diciembre de 2010

China: ZaiJan China, SabaiDee Laos

Si!!! Ya estamos en Laos... con un poco de pena hemos dejado China, pues nos hemos quedado con las ganas de visitar muchas cosas, pero por otro lado, estamos contentos de comenzar otro país y otra aventurilla.

Deberíamos contar los 3 últimos días en China, en los que hemos visitado Dali y hemos pasado 1 día en Jinghong, pero aunque por fin podemos entrar en el blog sin trucos para evadir la censura china, las conexiones aquí son lentitas así que no me enrollo (seguimos posteando por mail, porque no conseguimos entrar al blog en forma de edición)

Datos importantes:

- Nos hemos ido de China con muy buen sabor de boca (en parte por las zampadas que nos hemos metido, para vuestro regocijo, hemos ganado los kilos que habíamos perdido antes)
- Debemos el post Dali y Jinghong, así como el trayecto hasta Laos en bus (con cruce de frontera terrestre incluido)
- Mañana nos vamos de trekking durante dos días (1 noche) por el Parque Nacional de Namthan en Laos, durmiendo en un pueblo indígena.
- Ya tenemos planificadas mas o menos nuestras navidades, o al menos ya tenemos el billete de Camboya a Filipinas (escala en Kuala Lumpur)
- Ah!!! Y sobretodo, seguimos bien! No estamos en disneylandia y no, aun no hemos roto.


Hasta dentro de un par de días (o tres).

jueves, 2 de diciembre de 2010

China: Kunming, Lijiang & Tiger Leaping Gorge (Provincia de Yunnan)

Kunming:

Después de 18 horas de tren llegamos a Kunming a las 11 de la mañana. El plan era pasar el día en Kunming y coger otro tren nocturno para Lijiang esa misma noche. Así que nada más salir de la estación dejamos las mochilas en la consigna y a patear la ciudad.

Como no, no teníamos demasiada idea de lo que nos íbamos a encontrar, pero lo que no esperábamos era una inmensa ciudad, totalmente en obras. La ciudad según la guía tiene un millón de habitantes, aunque según unos españoles que nos encontramos allí, tenía 6. La verdad es que es una ciudad muy grande y tampoco tiene demasiadas atracciones, un templo budista bastante grande y bonito y un parque lleno de gaviotas que vienen de Siberia. Otra cosa entretenida de la ciudad es la cantidad de chinos que se juntan en el parque. Hay hordas de chinos haciendo gimnasia y una especie de congas bailando, coros de chinos y espectáculos folclóricos.

Otro highlight de Kunming fue probar el jamón chino. Paseando por el centro de la ciudad, que está atestada de centros comerciales y tiendas occidentales encontramos un carrefour. Como no habíamos comido todavía decidimos entrar para ver si podíamos comprar algo. Ojeando productos vimos una zona de "charcutería", donde había algo similar a chorizo, algo similar a fuet y un montón de jamones. Intentamos explicar al charcutero que queríamos jamón en lonchas, pero el tío parece que no nos entendía y los chinos deben comprarlo por trozos, así que tuvimos que comprar uno envasado en lonchas. El aspecto no era malo, así que al carro. También encontramos pan, ya teníamos una típica comida china, bocata de jamón en la puerta del carrefour. El sobre de jamón (1.5EUR) es un pequeño timo, porque la mitad del sobre cuando lo abres es grasa, pero bueno, fue suficiente para un par de bocatas. El jamón, por mucho que lo intenten copiar es lamentable, salado y con un sabor raro, así que todavía les queda un poco para hacer la competencia a Jabugo.

Como teníamos hasta las 22 horas hasta coger el tren decidimos dar paseos por la ciudad sin demasiado rumbo pegándonos la clásica pateada gratuita.


Lijiang:

6:33 de la mañana llegada a la estación de Lijiang de noche después de un viajecito movido en tren en el que se dormía de pena, cuartito de hora esperando al bus para que nos lleve a la ciudad y búsqueda de hostal.

Lijiang es una ciudad súper bonita, con mil callejuelas y canales en las que es bastante fácil perderse. Es verdad que la ciudad es un poco artificial por el tema del turismo, pero merece la pena pasar por aquí.

Toda la parte vieja son calles súper bien cuidadas con edificios bajos de madera. El problema de LIjiang es la cantidad de chinos que hay, aunque esto depende mucho de la hora en la que estés. Cuando llegamos por la mañana la ciudad estaba totalmente desierta, a partir de las 11 de la mañana se empieza a ver gente y va creciendo a medida que pasan las horas. Por la noche no sabemos si de debajo de las piedras, pero miles de chinorris salen a pasear, a comer y a comprarlo todo por las calles.

Como nos veíamos con fuerzas, una vez encontrado sitio para dormir, nos fuimos al Dragon Black Pool, un estanque bastante grande en la parte norte de la ciudad vieja. El paisaje desde el parque está muy bien, ya que en el estanque hay un par de puentes bastante bonitos y de fondo las montañas nevadas...


Desde el estanque también se puede acceder a Elephant Hill, subiendo un pequeño montículo lleno de escaleras para variar, desde donde se puede ver todo Lijiang, tanto la parte vieja como la nueva.

A la bajada nos paró un americano de unos 70 años que llevaba viviendo en Lijiang 1 año. El tío era bastante majo y nos dio bastante información de los alrededores. Como contraprestación nos quedamos un rato en su bar (no sabemos porque pero era Nordik Delight y el tío era de California) que tenía internet y la cebada de Susana no resistió y claudicó pidiendo una cheese cake con oreo, para seguir con la tradición petante.



Al día siguiente decidimos cambiar de hostal, ya que en el que estábamos hacía un fresco importante. Siguiendo las instrucciones que nos había dado el americano, alquilamos unas bicis en el hostal para ir a Suhe y Baisha. No teníamos mucha confianza en llegar a ninguno de los dos sitios, en parte por nuestra capacidad para perdernos en casa y en parte porque los mapas de China son muy bonitos pero el tema de las escalas no lo tienen muy pillau.


Increíblemente, eso sí, preguntando en varios cruces y rotondas, conseguimos llegar a Suhe. Es un pueblo al estilo de Lijiang en más pequeño, con sus canales y con turistas, pero muchísimo menos masificado. Dimos una vueltilla en bici por el pueblo y paramos a comer algo. En este caso un Naxi Sandwich (Naxi es una etnia muy presente en esta zona), una petada de dos rebanadas redondas de una especie de pan muy rico rellenas de queso de cabra (un poco flojo), lechuga, tomate, huevo y pepino. De postre un yogur de leche de YAK, buenísimo, se toma con pajita y es un poco más fuerte que un yogur normal pero nada ácido ni amargo.

Por la tarde bici otra vez en busca de Baisha. La señora del restaurante nos indicó el camino, que era bastante sencillo, así que inexplicablemente conseguimos llegar a Baishe sin dar 20 vueltas. Nos metimos a ver unos frescos a mitad de precio por estar cultivándonos con el estudio, aunque no duramos mucho en el complejo, ya que está claro que el arte pictórico nos es la materia preferida por ninguno de los dos.

Baishe es un pueblo menos turístico y si te das una vuelta una vez pasas los puestos de collares etc ves un pueblo chino más o menos de verdad, con sus casa en parte hechas de adobe, las grandes puertas de las casas, aunque luego las casas en sí sean bastante pobres.
Una vez de vuelta al hostal decidimos cenar allí mismo, ya que ofrecían cena típica Naxi por 1.80EUR. Petada increíble, cenamos 6 en nuestra mesa, una holandesa, un americano y dos americanas. No paraba de salir comida. Bol de arroz para cada uno, que en cuanto se te acaba te rellenan, pescado, pollo con verduras, verduras, coliflor con cerdo, unas vainas buenísimas y todo lo que se acaba lo reponen. Un infiernillo, además los guiris parecía que no habían comido en meses o realmente cenábamos con chinos, por que los 15 primeros minutos fue el campeonato de cebaus de la ciudad (menos mal que he sido entrenado en la peor plaza, una cena en Algorta con platos a compartir con gañanes, así que metimos codo como nunca y conseguimos cebarnos como siempre).

Tiger Leaping Gorge:

A unos 100km de Lijiang está la llamada Tiger Leaping Gorge. Según lo que hemos leído es la segunda garganta más grande del mundo, así que decidimos hacer un trekking de un par de días por la zona.

Todavía sin haber digerido totalmente los alimentos ingeridos la noche anterior fuimos a la garganta con una furgoneta del hostal, que nos llevaba directamente sin ir a la estación de bus por medio euro más (nos hemos vuelto unos pijos señoritos).

Entre pitos y flautas empezamos a andar a las 11:30. El camino es de subida durante 3 horas y pico, con unas pendientes bastante fuertes y las temibles 28 curvas. En todos los planos aparece el mito de las 28 curvas, que se supone que son un infiernillo para subir. La verdad es que al final es todo el rato de subida dura y las 28 curvas no son especialmente ninguna cueva, son más mito de la caverna que otra cosa. Una vez llegas arriba hay unas vistas impresionantes, estás a una altura de unos 2,700m y puedes ver el río desde allí. Llegado a ese punto comienzas a bajar por el lateral de la montaña, viendo debajo el río y en frente unas montañas rocosas y nevadas que llegan hasta los 5,000 algo metros. Tras casi 6 horas de pateada llegamos al Half Way Hostel, un hostal que a pesar de su nombre, no está en la mitad del camino, sino bastante más avanzado. Pasamos allí la noche, las vistas desde allí son impresionantes, sobre todo desde la terraza que tienen montada e incluso desde nuestra habitación se veían las montañas de enfrente.

Por la noche nos juntamos a cenar con dos taiwanesas y una pareja, él de UK y ella Koreana-Canadiense. La verdad es que la cena estuvo muy bien, ya que casi por primera vez no es la típica cena en la que la gente habla de sus viajes y chapas por el estilo. Las taiwanesas nos contaron bastantes batallas de china y nos echamos unas risas con ellas y el inglés era un cachondo. Una de las taiwanesas era escritora y a otra le gustaba mucho cantar, así que como la chica estaba pasándoselo bien nos dio un pequeño concierto cantándonos una canción en chino y otra en inglés. La verdad es que cantaba súper bien a capela. Nos dijo que cantáramos algo en español, pero por respeto y elegancia decidimos pasarpalabra.

No estábamos seguros de qué hacer al día siguiente, ya que había varias opciones y se suponía que nos quedaba poco camino por recorrer. Era un día de andar poquito y volver a Lijiang. Como no, el día de andar un par de horas se convirtió en más de 6 horas. Acabamos el camino que nos habíamos propuesto pero vimos que se podía llegar hasta el río haciendo la middle leaping Gorge. Así que bajamos hasta el río por un camino súper empinado. En el río puedes subirte a una roca bastante grande y estar muy cerca del agua que hace un ruido atronador. Después vuelta para arriba por otro camino. Como es casi una pared el camino está lleno de escalones e incluso hay tramos en los que es una escalera totalmente vertical que impone bastante. Da algo de miedo la verdad, pero las vistas son espectaculares.



Ya arriba, el plan era comer algo y coger un taxi que nos llevara a Quiaotou para coger el bus a Lijiang, pero en el hostal nos pedían 15EUR en total a dos holandeses y a nosotros, así que indignados comenzamos a patear por el lower trail, (creemos que unos 20 km o así). Menos mal que al cabo de 1,5horas andando una furgoneta paró y nos llevó por algo menos de 4 euros a los dos, porque sino igual no llegamos. Bus y vuelta a Lijiang.

Ya estamos en los últimos días de China, ya que el plan es pasar un día y medio en Dali y empezar a bajar hacia Laos, ya que el visado nos vence el 6 de diciembre y queremos dejar un par de días de margen.

sábado, 27 de noviembre de 2010

China: Yangshuo & Xingping

En China estamos descuidando un poco el blog, y no porque nos de pereza, es que a fuerza de tren nocturno estamos un poco cansados y tampoco es fácil darle a la tecla si no tenemos las camas de abajo. El ultimo post lo escribimos (bueno claramente lo escribió Ion, aunque Santi este perdiendo dotes de reconocimiento de su gran amigo) desde un tren de 27 horas que nos llevo desde Xi’an a Guilin. Pues después de eso, ya llevamos otro dos trenes nocturnos: uno de 18 horas que nos llevó de Guilin a Kunming y otro de 8 que nos llevaría desde Kunming a Lijiang… pero paso a paso.

Que se pueden hacer 27 horas en un tren? Un tren en el que además no hay enchufes, así que la baza del portátil se nos acabó pronto… pues a parte de dormir un rato, claramente, COMER!! Hemos asimilado tan bien la cultura china que nos pasamos el día comiendo… y ese tren fue comer, tras comer… y parte de que nosotros llevábamos provisiones a tope, las chinas que iban en nuestro compartimento se empeñaron en que comiésemos de todo lo que ellas traían: pipas, pistachos, frutas… por supuesto nosotros zampamos encantados y por supuesto no pudimos intercambiar con ellas más que nuestro bien aprendido XieXie.

Veis? No es que nos empeñemos en hablar de comida… es que la comida aquí es parte de la cultura y si hay que comer a todas horas, pues nosotros por acoplarnos, pues comemos a todas horas! La otra opción para asimilar la cultura es aprender mandarín y ahí no hemos hecho grandes avances, o más bien ninguno! La verdad que es una pena que no nos enteremos de nada por el problema lingüístico, pero es que no hay absolutamente nada en inglés…

Bueno, pero a lo que íbamos era a hablar sobre la provincia de Guantxi. Cansados de tanto tren y tanto dormir cada día en una ciudad que está a 500 Km de otra, decidimos tomárnoslo con un poco de tranquilidad, así que después de pasar una noche en Guilin (habíamos llegado en tren a las 23h) nos fuimos a Yangshuo.

Pensábamos que Yangshuo sería un pueblo tranquilo, pero con 300.000 hab. y multitud de restaurantes y hoteles… tranquilo, tranquilo no es. Todo lo que es el antiguo pueblo (cuando era un pueblo de verdad) está tomado por restaurantes y hoteles y totalmente dirigido al turismo (en su mayoría turismo chino, como en todos lados aquí).

El atractivo principal de la zona es el paisaje, pues está todo repleto de picos cársticos, como picos de piedra que hacen todos los alrededores súper bonitos, y para completar el paisaje hay un par de ríos en lo que lo típico es coger una barca de bambú para navegar y disfrutar de las vistas.

Como teníamos ganas de relax, pasamos 3 días/2 noches en Yangshuo. El primer día, cogimos unas bicis y fuimos a unos pueblillos de alrededor, y a uno de los picos que se pueden visitar: Moon Hill, que debe su nombre a que tiene un agujero redondo en medio. Por supuesto Moon Hill esta como a 8 km de Yangshuo, pero nosotros acabamos haciendo un camino alternativo (es decir perdiéndonos) por caminillos estrechos para hacer el trayecto sensiblemente más largo. Las vistas desde arriba del pico (después de más de 800 escalones) eran increíbles. Lástima que el día estaba bastante brumoso y no se veía muy bien… pero aun así creo que se podría calificar casi ” Beautiful in terms of gorgeousness”.


El día dos teníamos las posaderas bastante afectadas por el pedaleo y el camino irregular, y como además el tiempo seguía brumoso decidimos pasear tranquilamente por el pueblo, para por la tarde hacer un curso de cocina china!! Así que a las 3:30 de la tarde ahí estábamos nosotros 2 con una americana y la profesora: listos para cocinar.

Antes de cocinar nos llevo al mercado local donde había un poco de todo y sobre todo esas cosas, que te dicen el nombre en inglés, pero tú no has visto en tu vida, así que no sabes cómo traducir al castellano y además el nombre ingles también se olvida… así que bueno, un montón de vegetales y también carne. Los animales pequeños tipo pollo, pato, los tienen allí vivitos y cuando quieres uno te lo degüellan y listo. El problema es que había también algún que otro animal pequeño que allí tenían, como perros y gatos. Pero nos ahorraremos el poner las fotos por no herir la sensibilidad de los posibles lectores.

Una vez de vuelta, cocinamos: Dongbao Chicken (Pollo Dongbao, es decir con verduritas y cacahuetes), Beer Fish (Pescado a la cerveza) y Momos de verduras con cerdo. Al final no tiene mucho misterio, es cortarlo todo finito y al Wok, donde le pones a tope de salsa de soja, salsa de ostras y más cosas de esas!! Eso sí, nos salió buenisimoooooooooooooooooooooooooo!!!!



El ultimo día cogimos otra vez bicis (aun teníamos secuelas ahí, pero bueno) e hicimos una ruta de 5 o 6 horas por el Yulong River (Rio del Dragón). El trayecto es entre arrozales, campos de mandarinos, huertas y pueblos más pequeños. Por fin el día salió medio soleado, así que pudimos disfrutar de las vistas y la tranquilidad, porque nos encontramos a poquísimos turistas.


Después de eso cogimos el bus a Xinping, otro pueblo a orillas del rio (Li River en este caso) que es famoso porque aparece en los billetes de 20 yuanes. El pueblo es pequeño y no hay mucho que hacer, pero como no estábamos cansados después de las horitas en bici, decidimos subir a otro de los picachos de piedra para ver el atardecer, esta vez 1156 escalones!!! Otra vez más, vistas de impresión! Esta vez sí: “It was more than beautiful in terms of gorgeousness”.


Al día siguiente, planeamos un trekking desde Xinping a Yangdi a orillas del rio, para luego bajar en barca de bambú. Supuestamente son unos 18 Km, y normalmente se tardan entre 4 y 5 horas. Nosotros obviamente nos perdimos un poquito además de hacerlo por la orilla orilla del rio, es decir por piedras, así que a las 5 horas no habíamos llegado todavía a Yangdi. Además se puso a llover y como el día estaba desagradable a tope, decidimos coger un barca de bambú que nos llevase de nuevo a Xinping. El rio Li, al ser el que unen Guilin y Yangshuo está bastante transitado por barcas y barcos, así que hay un ruido continuo de motores. Además, con el día tan desagradable y brumoso que hacía, no nos gustó tanto, pero aún asi estuvo bien.

Y esos fueron nuestros maravillosos días en Guantxi, decidimos no ir a las terrazas de Longji porque como ya ha sido la siega del arroz creíamos que no merecía la pena tanto… ya nos hartaremos a ver arrozales en lo que nos queda del resto de Asia. Otro de las opciones que barajamos en la provincia fue ir a las Cascadas de Detian, que están en la frontera con Vietnam, pero suponían demasiados buses y trenes para un par de horas de visita. Así que emprendimos el camino a Yunnan, donde ahora nos encontramos.

Después de 16 dias de viaje por China, hay que decir que China es muy grande y que hay muchos chinos!! Desde Beijing hasta aquí no sé ni cuantos Km llevamos (Ion los tiene calculados en un Excel, pero me da pereza abrirlo), lo que sí que es que llevamos 5 trenes nocturnos. Es como si hubiésemos decidido ver Europa en 15 días y nos fuésemos de Granada a Barcelona y de ahí a Paris, Roma… y yo que sé, lo bueno es que al menos la red de trenes que tienen es muy buena y te permiten hacer estos pedazo trayectos (todavía recuerdo las 7 horas que tardamos en Nepal para hacer 140 Km).

Y como nuestros progresos con el mandarín han sido nulos, ahora Mr Namaste se ha convertido en Mr. NiHao… como no sabemos decir nada más, Ion se pasa el día diciéndole Nihao a la gente y los chinos son como vergonzosillos y dicen Nihao, esconden la cara y luego se descojonan!

Bueno, y hasta aquí Guantxi… aunque ya han pasado 2 dias desde que dejamos la provincia, nos guardamos Kunming y Lijiang para el próximo post… asi Mr. Nihao os podrá deleitar con su prosa…

domingo, 21 de noviembre de 2010

China: Pingyao & Xian

Pingyao

Después de 9 horas de tren nocturno llegamos a Pingyao. El tren estaba bastante bien la verdad, y aunque no descanses como en una cama normal llegamos más o menos bien.

Habíamos reservado un albergue Youth Hostel, que aquí en China, por lo que hemos visto por el momento están muy limpios y a buen precio. Así que salimos de la estación a eso de las 7:30 de la mañana con un frío de la leche y dispuestos a caminar durante 25 minutos con las mochilas para llegar al hostal.

La verdad es que prácticamente sólo bajamos turistas (tanto occidentales como chinorris) del tren en Pingyao. La salida de la estación eran unos cuantos chinos taxistas gritando como poseos nombres de gente a la que tenían que recoger, pero nosotros a nuestra bola pues queriamos comprar los tickets para el dia siguiente a Xi'an, hasta que Susana dice que le parece a ver visto un cartel que pone Gonza o algo así. En ese momento empezamos a distinguir a un chino loco gritando "Gong-ya-lé, Gong-ya-lé" y nos planteamos que eso era Gonzalez en cristiano.

Efectivamente el tío tenía un cartel que ponía Gonzalez, ya que el dueño del hostal de Pngyao, como el taxista iba a recoger a unas turistas chinas aprovechó para decirle que nos pasara a buscar gratis a nosotros.

La verdad es que el tío del hostal se portó súper bien con nosotros, nos fueron a buscar a la estación, nos cogió los billetes del siguiente tren a Xian sin nada de comisiónl, nos dejó la habitación hasta las 23 del día siguiente (teníamos el tren a las 24) y también nos llevó gratis a la estación, así que un chino más que se ha portado bien con nosotros..cada vez estamos más sorprendidos.

Ducha en el hostal y kit de desayuno en el bar del hostal y a patear. Pingyao es una ciudad de unos 450.000 habitantates, pero lo que realmente interesa es la parte vieja. La parte vieja consiste en una pequeña ciudad rodeada por una muralla de unos 6km. Todas las casas de la parte vieja son del mismo color (ladrillo gris) y bajitas y hacen que la ciudad sea super bonita. Además, la ciudad es muy turística, pero la verdad es que en Noviembre nos estamos encontrando con casi todo súper vacío, con un poco de rasca pero vacío.

Como lo más llamativo es la muralla decidimos ir directos a la puerta sur para sacar la entrada y patearnos los 6 km de muralla. Al sacar las entradas, que valían unos 13 euros por entrar en la muralla y ver muchas más atracciones de la ciudad nos dimos cuenta que a los estudiantes les hacen un 50% en china, así que como Ion tenía el carnet de alberguista decidió probar suerte, y la cuestión es que coló, nos pidieron algún carnet con foto ya que el de alberguista no la lleva y le dimos el dni. Así que nuestro primer descuento como estudiantes, y la ilusión de que estemos hechos unos chavales.

Pateada por la muralla en la que nos encntramos como 4 personas en todo el trayecto. La muralla es impresionante y está muy bien conservada, salvo una pequeña parte que están reformando. Además, desde la muralla se puede ver todo el pueblo ya que las casas no pasan de dos alturas.


Con el paseillo nos entró el hambre y fuimos a comer unos típicos noodles de Pingyao, esta vez de avena y con forma de rollo que se mojan en una salsa roja con pimiento, cebolla y que sé yo, que estaban buenos y una especie de mommos fritos típicos de aquí de cerdo muy buenos. Además el tío del restaurante nos hizo un minidescuento, ya que nos perdonó un yuan, todavía no sabemos por qué, por que también nos invitó a té. Por cierto Santi, no sé si sorportarías esto, pero aquí no es que no te obliguen a dejar propina, sino que no les debe sentar bien.


Por la tarde nos dedicamos a dar un paseo por el centro de la ciudad vieja, ya que hay un montón de templos de confucio, especie de bancos, un par de torres. La entrada te daba derecho a entrar en un montón de cosas hasta que te entra una pequeña sobredosis de templos.

Por la noche fuimos al hostal y cenamos allí, la verdad es que la comida no fue buena, ya que nos dieron unos noodles, esta vez de patata que estaban demasiado aceitosos, pero bueno, probamos otro tipo de noodles, que aquí debe haber como 300 tipos.

Después al sobre y a la mañana siguiente un paesillo por la ciudad y como estabamos saturados de templos decidimos pasar a la parte nueva de la ciudad. La parte vieja estaba casi vacía ya que casi no había turistas, pero la parte vieja estaba a reventar de gente por la calle yendo en bici y gente saliendo de los colegios. La ciudad tiene bastantes centros comerciales y hay comida por la calle como para exportar, así que para hacer hambre dimos un paseillo y compramos un termo para hacer la competencia a los chinorris en el tren y podernos hacer tés.

El objetivo era petarse comiendo en la calle, y como no, lo conseguimos, primero una especie de bollo de pan con huevo y pimiento verde, muy bueno, luego unos pinchos de pollo, pescado y setas muy buenos, aunque les hechan unas salsas por encima que casi ni diferencias lo que hay debajo. Y para acabar unos noddles con brotes de soja, verduras varias y un poco de picante...un poco soso pero aceptable, por último comprar algo de fruta y vuelta a la parte vieja para acabar de saturarnos viendo un par de bancos antiguos, antes de volver al hostal, recoger y que nos llevaran a la estación para coger el tren de las 24 hacia Xian.

Mientras esperabamos en el hostel, había unas chinorris jugando al billar y unas se pusieron a cenar en nuestra mesa. Nos empezaron a hablar algo en inglés, lo cual nos extrañó y era por que eran Taiwanesas que estaban estudiando en Beijing y estaban de minivacaciones en Pingyao. Una de ellas nos preguntó de donde éramos y le dijimos que de España, a lo cual ella dijo Sipanyá. Lo habíamos oído antes mil veces, cada vez que decimos España nos dicen Sipanyá. La chica nos dijo que a ver si queríamos que nos lo escribiera, le dijimos que sí. Se escribe con 3 signos chinos (西班牙). Le preguntamos que significaban esos signos, y resulta que los escriben así por que la pronunciación de esos signos suena como dicen ellos España, así que el primer signo es Xi (Oeste) el segundo Pan (todavía no sabemos que es) y el tercero Ya (Diente). Así que realmente cuando dicen España dicen algo de dientes del Oeste. Debe ser algo similar al Pingin (escribir los signos chinos en nuestro alfabeto) pero al revés.

Xian

Llegada a Xian en un tren un poco más antiguo que el anterior, además los sitios estaban al lado de las puerta, así que hizo bastante frío y llegamos un poco doblados a Xian.

Habíamos resevado otro Youth Hostel y teníamos que coger el Bus 603 cerca de la estación para ir a la puerta sur de la ciudad. Hordas de chinorris, pero justo vimos pasar el bus y conseguiomos cogerlo. Ion se coló sin querer, ya que no sabíamos ni cuanto había que pagar (1 yuan creemos) y el chofer no estaba demasiado estresado. Ya estábamos en el bus, el único problema era saber en qué parada debíamos bajarnos. Preguntamos pero el inglés no era el fuerte de esta gente y al final una señora nos medio dijo que era la siguinte parada, así que nos bajamops. La verdad es que no era esa parada, pero nos vino bien, por que pasamos justo por delante de un banco en el que se podía sacar los billetes del tren para Guilin (nuestro siguiente destino) y no había ni un chinorris cerca, lo cual lo hacía bastante más fácil que en la estación y además la chica que nos atendió sabía inglés. Ya teníamos billetes para el día siguiente.

Paseillo de 10 miuntos, llegamos al hostal, ducha y a ver los guerreros de xian. Vuelta a la estación en bus y coger otro bus hasta los guerreros (1:30 minutos). Ya en el peta complejo que han montado decidimos volver a probar suerte como estudiantes, precio reducido de 55Y en lugar de 110Y. Otra vez carnet de alberguistas aderezado con DNI y volvió a colar, así que guerreros de Xian por mitad de precio.

Los guerreros Xian fue obra de un emperador Chino (dinastía Quin) que decidió hacer un súper mausoleo para su muerte y también creó un ejército de hombres y caballos de terracota para su vida de ultratumba, no se sabe si por miedo a que le atacaran o por que creía que iba a seguir siendo emperador en la otra vida (eso es lo que hemos leido, Emilio puedes darnos más luz sobre el tema).

La exposición de guerreros de Xian consiste en 3 salas: 3 ,2 y 1 de menos a mayor. La sala número 3 es pequeña y tiene unos cuantos guerreros y caballos, la 2 es bastante más grande, pero casi todos los guerreros están medio destruidos y a trozos caídos por el suelo. La realmente impresionante es la sala 1, es como un hangar de aviones, pero el suelo es como una pequeña ciudad llena de guerreros y caballos (unos 6,000). Los guerreros están muy bien hechos con bastantes detalles y ninguo es igual a otro, todos tienen diferente rostro. La verdad es que está bastante bien, pero nos ha parecido menos impresionante de lo que esperábamos.


Vuelta en bus a Xian con ganas de zampar para variar ya que no habíamos comido y eran las 6. Así que para los que piden temas culinarios, comentar que nos metimos en un antrillo de chinorris y pedimos una sopa de estas que ponen con noodles, hierbajos y algo de carne, unos momos de cerdo muy buenos y unos noddles de arroz fríos con una salsa roja un xin picante muy buena. Vuelta al hotel a tomar una cerveza y ver algo" Como conocía vuestra madre" (serie a la que estamos enganchados).

El día siguiente decidimos pasarlo conociendo un poco Xian, una ciudad que fue muy importante en su época (llego a ser capital), bastante grande (más de 4 millones de habitantes) y amurallada. La ciudad está super desarrollada por el centro. Hay un montón de centros comerciales, cafeterías tipo Starbucks etc, cochazos y gente comprando a todas horas. Aquí de comunismo no sé que queda a parte del partido único porque estos chinorris no paran de consumir ni 5 minutos. Es alucinante la capacidad de consumir y comer que tienen. No paran de zampar a todas horas. También es verdad que no hay más de 50 metros sin que haya algún restaurante o puesto para comer en todo China.

Sin embargo, la ciduad tiene una parte bastante curiosa, ya que hay un barrio musulmán en la parte oeste de la ciudad, sí, chinorris musulmanes, con su velo y su gorrito típico musulmán. Fuimos a la zona musulmana, con un mercado para comprar cosas muy bien puesto y ordenado y lleno de calles para comer, buscando la mezquita.

Tras un buen rato encontramos la entrada y compramos el ticket (no habái descuento para la chavalería, así que a pagar el imnporte íntegro). La mezquita es súper bonita, bueno mezquita por llamarlo algo, por que eso de mezquita no tiene nada. Son varios construcciones tipo chino con sus tejados y una pseudo torre octogonal que hace de minarete. Pero la verdad es que muy chulo, con un jardín muy bonito.



Viendo la mezquita, estando en el jardín empezamos a oir un ruido de algo golpeando a un árbol, así que nos acercamos a ver y vemos a un tío pegándole viajes con la palma de la mano a un arbol (en plan Kill Bill). Por supuesto le dije a Susana que había un grillao zumbando a un árbol, no sé que le habría hecho el árbol. La cuestión es que me acerco más y veo que no es chinorris y derrepente el tío me dice hola y me da la mano (una manopla que casi me destroza la mano y llena de heridas por un árbol que le debió atacar antes de que llegáramos). El tío era madrileño y estaba aprendiendo artes marciales, bueno, llevaba 6 años en Xian aprendiendo un tipo de Kung Fu (nos dijo que hay unos 1,400 tipos de Kung Fu). El tío nos dijo que allí no hay academia, sino que tienes un maestro, así que llevaba 6 años con su maestro aprendiendo. Por supuesto nos imaginamos que su maestro será el típico vestido con traje largo y barba hasta la cintura. El tío trabaja como guía pero se pasa muchos días cuando no curra aprendiendo y practicando. Practica en el jardín de la mezquita por que es un sitio tranquilo. La cuestión es que nos despedimos y allí le dejamos esta vez pegandole patadas al árbol.

Con la mezquita y la conversación nos empezó a entrar el hambre para variar (no paramos de comer, somos casi chinorris) y nos fuimos a la parte de los puestos de la calle del barrio musulmán. Vimos a un montón de chinos desmigando trozos de pan en un bol donde luego comen la sopa, así que allí fuimos para probarlo. Pides una sopa y te dan un bol y un par de trozos de pan. Tú tienes que desmigar el pan en el bol y cuando acabas vas a la cocina y allí te hacen la sopa con las migas que has hecho. Te dan un número de espera y cunado está preparada te la llevan a la mesa de la calle en la que estás sentado. Para picar mientras esperábamos pedimos un mix de vegetales fríos con una salsa roja que estaban buenísmos, sobre todo el calabacín (lo demás ni idea que era). Después de la espera nos trajeron la sopa, buenísima, la mejor que hemos tomado, con noddles, los trozos de pan, algún hierbajo, algas y carne muy buena. Otra vez petados, para variar.




Paseillo por la ciudad, compra de víveres para el tren hacia Guilin e ir para la estación un poco pronto por que hay colas.
Ahora estamos en el tren (27 horitas, 2,000km), aunque ya sólo nos quedan 12 horas de tren. Hay una loca chinorris cuyo objetivo en la vida es cebarnos y hacernos a la brasa, por que sino no tienen ningún sentido la presión que nos mete para que comamos lo que ha traido. Ya nos ha dado nas cuantas galletas, unas cáscaras de naranja dulces y unas pipas, y todavía no ha llegado la hora de comer, y la tía es muy persistente. Nosotros que nos habíamos petado en el desayuno comiendo, un bollo, un par de plátanos y mandarinas...creo que todas las provisones que hemos traído van a llegar a Guilin intactas.

Idioma

El idioma aquí es un pequeño infierno, pero ya sabemos decir algunas cosas, Ni hao (Hola), Shi (Si), Bushi(No), XieXie (Gracias), Doushao qian (Doce o cien para nosotros que significa Cuanto cuesta), Maidan (la cuenta), Zaijian (Xixarro, que significa adiós). Próximo objetivo es saber algunos números...

No lo pasamos pipa hablando nuestro no chino, lo mejor es cuando preguntamos "Cuanto es?" y claro, nos contestan en chino y nosotros con cara de poquer... pero le estamos cogiendo gustillo al mandarín!

Y por supuesto seguimos encantados con los chinos que son super amables y nos sueltan unas chapas inentilegibles buenisimas!

jueves, 18 de noviembre de 2010

China: Algunas Fotos de Beijing y Gran Muralla

Como no podemos colgar fotos en picasa, aquí os dejamos unas cuantas fotos de nuestros primeros días en China:


Ciudad Prohibida


Tiramos para la izquierda o para la derecha?


Palacio de Verano


Gran Muralla China: Mutianyu


Pato Pekin

martes, 16 de noviembre de 2010

China: Beijing y Gran Muralla

Después de nuestros pequeños problemas con el billete a China, llegamos a Beijing según lo previsto y previo transfer en Hong Kong, dónde sí que pudimos entrar en la VIP de Qantas y zamparnos unos croissantsy unas tortitas buenisiiiiiiiimas… porque ir a los hostel está muy bien, pero cuando te metes una petada VIP también mola.

En fin, que nos desviamos del tema. La llegada a Beijing fue tranquila, y sin ningún problema. Llegamos al hostel que habíamos reservado por recomendación de Inés GP. Entre una cosa y otra se nos hozo un poco tarde y el primer día no tuvimos tiempo de visitar casi nada antes de que nos cayera la noche encima, sólo pudimos acercarnos hasta la plaza de Tiananmen, que ya estaba cerrada, así que hechos polvo por el viaje nocturno y pelados de frio, nos fuimos para el hostel de nuevo.

Y es que después de casi mes y medio, el invierno ha llegado a nuestro viaje. Vamos más enfundados en ropa que subiendo al Annapurna, el gorro y los guantes son casi imprescindibles y nuestros días en Beijing han estado marcados por el “venga, vamos pa dentro que hace un frio del carajo”

Nuestro segundo día lo pasamos principalmente en la Ciudad Prohibida, un área inmensa donde vivían los emperadores. Entre hall de la armonía y hall de la paz en la tierra y patatín patatán, nos pasamos nuestras 3 o 4 horitas pateando, y esta vez no fue el frio el que apremio nuestra salida, si no el hambre. Estábamos caninos así que nos metimos en el primer garito cutre que encontramos, y nos metimos unos momos (esta vez momos chinos, pero para el caso parecido, vamos algo así como empanadillas) y una sopita caliente por la friolera de 80 cts.

Después nos pusimos a pasear por el centro y entonces china desaparece y es como cualquier mega ciudad occidental, con Zara incluido, por supuesto. De repente los precios populares desaparecen y son precios occidentales… así que nosotros, mirar y no tocar. Sin comerlo ni beberlo, nos encontramos en un mercado de la calle de comida… sonrisa de oreja a oreja y a probar cosillas. Había los “típicos” pinchos de escorpión e insectos raros, que decidimos que no merecían la pena gastar nuestros cuartos (valían más del doble que los demás)… así que le dimos al pinchito de carne (no sabemos carne de qué) y mierdecillas varias, todo grasientillo pero buenísimo.

De ahí nos encaminamos a otro mercado de comida, pero era demasiado para turistas (precio demasiado alto), así que decidimos irnos hacia el hostel donde hay otro mercado de comida en la calle mucho más para ellos y acabamos de rematar el día gastronómico.

Tercer día en Beijing y nos dirigimos al Summer Palace, ya que algún emperador de estos que hubo por aquí, no contento con su Ciudad Prohibida (antes no hemos dicho que la ciudad Prohibida era en realidad un palacio, pero del número de edificios que tiene y del tamaño que es, es más grande que una ciudad, o al menos mas grande que Rada fijo), se construyo también una residencia de verano. El sitio es espectacular, con un lago que ocupa ¾ partes del recinto y un montón de puentecitos, todo súper chulo, pero después de 3 horas pateándonoslo ya no sentíamos los dedos ni de las manos ni de los pies. Por lo que habíamos leído a todo el mundo que viene en verano le encanta porque es fresquito pasear por el lago y tal, pero para nosotros era demasiado frio todo seguido.

Después de comer, a base de señalar fotos, como siempre. Nos fuimos la calle de la seda, que realmente no es una calle si no edificio lleno de puestos de ropa, bolsos, zapatos… etc. Otra vez sufrimiento para Susana, que quería comprárselo todo, pero se va a acostumbrando a mirar y ya está (me encanta referirme a mi misma en 3 persona). La cosa es que hay imitaciones de polos, camisetas, bolsos, vaqueros… regateamos un poquillo para ver cuánto costaban las cosas, pero sólo compramos un par de guantes para Ion. El precio de salida lo fijó la chinorris en 280 yuanes o algo así lo que viene a ser como 30€, los compramos por 20 yuanes. Los vendedores van super a saco y te agarran por el brazo para que te metas en sus puestillos y luego te piden una burrada por las cosas, y lo puedes sacar por 10 veces menos, o así. Pero no compramos más que unos guantes.

Después de la frustración de tan poca compra nos fuimos para nuestra zona a cenar a nuestro restaurante favorito: un sitio que estaba al lado del hotel y obviamente no tiene menú en ingles, pero sí fotos, así que podemos decir que todo lo que hemos comido allí estaba buenísimo, pero no sabemos los nombres de nada. Bueno el primer día para comer medimos una sartenada de berenjenas y cebolla, que con un bol de arroz nos entro fantásticamente.

Los 3 primeros días nos habíamos estado planteando como ir a la gran muralla. Hay diferentes sitios para visitar, unos más turísticos, otros memos restaurados, unos más cerca, otros más lejos. Habíamos leído en varios sitios que lo mejor es hacer un trekking de 10 Km desde Jinshaling hasta Simatai, pero el problema es que Simatai ahora está cerrado, así que ese trayecto es complicado hacerlo si no lo acuerdas con un taxista que te lleve a un lado y te espere casi al lado del otro, cosa descartada obviamente por razones económicas. Estábamos por tanto casi decididos a hacer el tour que ofrecía el hostel a Mutianyu, pero de repente vimos en una web que había un bus local que iba directo a Mutianyu… así que un poco a nuestro pesar, porque Jishaling debe ser más auténtico decidimos ir el domingo a Mutianyu.

Prontico por la mañana nos dirigimos a la supuesta estación bus donde se coge el bus 936 que nos tenía que llevar a la Gran Muralla, lo que ponía en la web es que la línea 936 tiene varias ramas diferentes así que teníamos que preguntar al conductor. Claro eso es fácil si alguien supiera inglés, pero no es el caso, de todas formas, no había problema, lo teníamos apuntado en mandarín en nuestra libreta. La cosa es que nos plantamos a las 7:30 de la mañana en la estación para coger el 936 y no había ningún 936, nosotros preguntábamos como locos y todo el mundo nos daba instrucciones de cómo cogerlo, pero claro, en chino, así que entendíamos una mierda de para donde teníamos que ir. También hubo algún chino que quería negocio que nos dijo que no había ya, que no arreglaba un taxi, un tour organizado, etc… pero nosotros r que r con el 936, hasta que entendimos que se cogía detrás de las estación en otro sitio para buses locales.

Allí estábamos después de 45 min dando vueltas por la estación, en el andén que ponía 936 y ningún 936, después de espera un poco llega uno, pero entendemos que nos dice que no va a Mutianyu. Por fin se hizo la luz y aparecieron un par de taiwaneses, tan perdidos como nosotros, pero con una ventaja: hablaban mandarín! Así que nos explican que el bus sale a las 9. Primera prueba superada: hemos encontrado el bus, sólo habíamos tardado casi 1 hora y solo nos quedaba media hora de esperar a 2 grados en la calle!

Tras 2h y media de bus local (típico bus urbano de cualquier cuidad occidental) nos plantamos en Mutianyu, a unos 90 Km de Beijing. Ya estábamos en la Gran Muralla China! El sitio una vez más impresionante, anduvimos 4 horas por la muralla y allá donde mirases podías ver más trayectos, pero parte de ello está casi derruido. El sitio es muy chulo, lástima que ya no había hojas en los árboles, pero aún así nos gustó muchísimo, y aunque es un sitio bastante turístico de la gran muralla, estaba bastante tranquilo y aun más en cuanto andabas un rato, puesto que la gente se queda en la zona central. Al final nos bajamos porque llegaba la hora del último bus, que si no nos hubiéramos quedado más rato.

El último día en Beijing visitamos el Lama Temple, el templo budista más grande de China si no tenemos en cuenta Tibet, y un templo confuciano bastante chulo. Luego paseamos por el Hutong, la zona antigua donde las casas son de una sola planta, todas pequeñitas y grises y la mayoría con un tipo patio interior. La zona es muy bonita y tranquila, aunque ya se está volviendo un pelín zona “fashion” con café de capucinos a 3 euros y moda tipo alternativo, vamos un Born en Beijing, pero no tan a saco, claro.

Por la noche, cogimos un tren cama que nos ha traído a Pingyao (de eso ya hablaremos). El tren ha durado 12 horas, pero estaba bastante bien. Íbamos en camarotes abiertos de 6 literas, que estaban limpios y en cuanto apagaron la luz a las 10 de la noche la gente ha sido muy tranquila, así que hemos podido descansar bastante.

Y bien, después de la chapa sobre lo que hemos nuestros primeros días en China pasemos a dos temas: primeras impresiones sobre china y la comida china.

Primeras impresiones/peculiaridades:

- Moverse por China es bastante complicado si no tienes alguna noción de mandarín. Casi nadie sabe inglés, así que vivimos de señas y de lo que nos apuntan en la libreta.
La excepción es la zona alrededor de la ciudad prohibida, dónde aparecen de la nada jovenzuelos que quieren practicar inglés, y que siempre quieren ir a tomar algo. Por lo que hemos leído en la guía y en internet, en muchas ocasiones te llevan a ceremonias de té en las que la factura alcanza los 100 euros o más, así que nosotros hemos pasamos bastante.
- Los chinos nos están sorprendiendo mucho, porque son bastante majos (lo que nos habían comentado y habíamos visto en blogs era otra cosa), aunque no nos entienden ni papa nos intentan explicar, pero claro los que no entendemos ni papa de las explicaciones somos nosotros.
- Noviembre es un pelín tarde para venir a China porque hace una rasca importante, al menos por donde hemos estado, pero es guay porque no hay mucho turista. Según tenemos entendido, la mejor época es Octubre, y lo sabíamos a priori, pero no nos encajaba.
- Una de las cosas desagradables es su costumbre de escupir a todas horas, y no es el escupitajo en sí, si no el gargajeo previo lo que da un poco de repelus. Todo hay que decir que para ellos es de mala educación sonarse la nariz, así que lo arreglan así, cosa que para nosotros es pelín desagradable y que Ion siempre adereza con un “escupe hombre, escupe”.
- Los niños pequeños llevan el pantalón con una apertura en sus partes, de arriba abajo para que vayan depositando por ahí donde les apetezca más fácilmente (suponemos que ese es el motivo)

Comida:
Es difícil explicar lo que comemos porque muchas de las veces no lo sabemos ni nosotros. Como vamos a sitios modestos, no hay menú en ingles. Si hay suerte tienen menú con fotos y señalamos, si no hay suerte, señalamos los platos de los demás. Así que en general está todo muy bueno pero no sabemos que es.

Bueno, al menos sabemos que hemos comido Pato Pekín, porque lo llevábamos escrito en chino y creo que es eso lo que nos pusieron, además era bastante parecido a lo que pide Amaia en el chino, asi que sí yo creo que era Pato Pekin y estaba muy bueno. También hemos comido las mencionadas berenjenas, momos (dumplings o buns en ingles) de varios tipos y rellenos, algún tipo de carne con salsa agridulce, algún tipo de hongo, sopa de noodles… Y en general nos está gustando mucho y por fin hemos dejado de ser vegetarianos… entre eso y el frio, igual nos da por acumular grasas otra vez!!!!

Lo que no llevamos bien es desayunar al estilo chino. Sus desayunos básicamente, para variar en su dieta, consisten en sopas a las 7 de la mañana. Así que nosotros hemos decidido hacer un desayuno paralelo occidental. El otro día visitamos el súper e hicimos provisiones de galletas, bollos, zumo y té. Todas las mañanas salimos de la habitación con nuestro kit de desayuno y nos plantamos en la sala de estar del hostel con nuestra comida y nuestras ganas de comer. Gorroneamos agua caliente para el té y ahí nos ponemos a zampar.

En el apartado comida cabe mencionar también la birra, ya que lo tenemos calificado así en nuestro Excel de gastos. La birra aquí es baratilla, en el súper la botella de medio litro cuesta entre 20 y 40 cts de € según la marca, y en el hostel sobre 50 cts, así que la amiga birra ha vuelto a nuestras vidas!

Bufff, Ion me estaba pegando la chapamanía… en mi defensa diré que hacía ya casi una semana que no escribíamos…

Ah! Por cierto, blogspot esta capado en China como preveíamos así que podemos postear a través de la pagina Vtunnel.com, pero no nos deja escribir comentarios, así que por eso no contestamos a los comentarios! Y tampoco podremos subir fotos a picasa hasta que no salgamos de China.