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jueves, 7 de julio de 2011

Brasil: Bye Bye Rio

Gran viaje de autobús de unas 20 horas, una vez más un frío del diablo toda la noche. Ni con manta se nos iba el frío, así que a pesar de que el bus era bastante bueno y cómodo no dormimos demasiado bien y hubo algún que otro problema gástrico al llegar a Río.

Debido a los problemas gástricos decidimos no alejarnos demasiado del hostal, así que el primer día fuimos a la playita a descansar un poco y a dar una vuelta por los alrededores. Finalmente parece que surtió efecto el tema y al día siguiente ya estábamos preparados para alejarnos un poco del hostal.

No queríamos irnos de Río sin visitar una parte muy grande de la ciudad, las favelas. Así que a través de un contacto conseguimos hablar con Lays, una chica que vive en la favela y que hace tours. Quedamos por la mañana con ella yen un minibús fuimos a la entrada de la favela. La verdad es que es impresionante ver como edificios y casas de mucho nivel están separadas simplemente por unos escasos metros o simplemente vallas de las favelas. Fuimos a la favela rocinha, que se supone que es la más grande de Río, unas 300,000 personas.



Nada más bajarnos del minibús vimos que las vistas desde la favela son muy buenas, ya que la favela está apoyada en la montaña, pudiendo contemplar Río desde un punto más alto que la zona noble de la ciudad. Pero sin lugar a dudas lo que más nos llamó la atención fue ver alguna que otra pistola y sobre todo una ametralladora que tenía un hombre a la entrada de la favela.

En las favelas no hay policía y se supone que están dominadas por narcos. Se supone que hay una cierta paz ya que los jefes no quieren problemas que causen que la policía quiera entrar. Según Lays normalmente no hay peligro y suele haber tiroteos sólo cuando la policía entra. Ella nos dijo que el único peligro que tendríamos si viniéramos solos era perdernos, aunque nada más llegar ya se nos acercó gente preguntándonos si teníamos guía, por lo que creemos que si vas sin guía vuelves sin calzoncillos.

La cuestión es que dimos un paseo, entramos en una casa para ver las vistas e incluso cogimos una moto taxi, pero no nos dejó de parecer una ciudad pobre como hay muchas y en las que no se respiraba nada demasiado especial. El tour nos decepcionó un poco porque fuimos por las calles principales de la favela y no en callejuelas como esperábamos. En resumen, estuvo bien pero un poco light.



Como Santi se iba al día siguiente teníamos que ir ese mismo día al Cristo del Corcovado. Estuvimos viendo las semis de Rafa y casi no llegamos a tiempo, pero finalmente conseguimos llegar antes de que se hiciera de noche y contemplamos las grandes vistas de la ciudad. Las vistas desde arriba son impresionantes, ya que se observan las playas de la ciudad y todas las formaciones montañosas del estilo pan de azúcar. El Cristo iluminado también es espectacular y da juego para hacer bastante el retrasado.





Por la noche fuimos a la zona de Lapa. La verdad es que está muy bien y tiene bares muy animados, pero sin embargo después de meternos la mega petada cenando estábamos un poco doblados, así que poco más tarde de las 12 nos fuimos para casa. Nos hemos quedado un poco con las ganas de haber estado más, porque los bares tenían muy buena pinta y también hay alguna que otra escuela de samba.

Al día siguiente Santi se tenía que ir. Antes de despedirnos decidimos cargar al chaval con unos cuantos fortasec en la mochila para que no matara al resto del pasaje. Gracias por visitarnos,  no te echaremos de menos en los restaurantes de kilo :).

Los dos últimos días los hemos dedicado a dar vueltas por la ciudad, especialmente Copacabana, ya que habíamos estado casi todo el tiempo por Ipanema y también subir a Morro de Urca. Morro de Urca es la hermana pequeña del Pan de Azúcar. De hecho el funicular que sube a Pan de Azucar para primero en Morro de Urca. Lo bueno es que las vistas son bastante parecidas y se puede subir a pata, ahorrándote los 20EUR del funi. La subida es bastante inclinada pero se hace en un ratillo. La vistas son muy bunas, pero en un día claro y a a nosotros nos tocó un día con bastante bruma, pero el paseo merece la pena.

Ahora estamos en Miami, después de un vuelo nocturno, esta vez  con American Airlines, una infamia de aerolínea del tipo de Iberia, con aviones del año Maricastaña, cuyos asientos se reclinan lo mismo que una silla de cocina y con un problema térmico interesante (otra vez un frío horrible).

Por cierto, las fotos de Brasil están colgadas. Hay pocas por que en algunas zonas era mejor no llevar la cámara y porque también sacamos unas cuantas con la cámara de Santi.

sábado, 2 de julio de 2011

Brasil: Itacaré, Arraial d'Ajuda, Trancoso y Santi

Hola,

Aquí viene la tradición de “el blog del invitado” una tradición que se han invitado estos dos vagos para hacerme currar para su blog, así que Amaia, Inés, prepararos para un ejercicio literario en vuestras respectivas visitas…

Al grano, me imagino que a los lectores de este blog les interesará como les he encontrado a estos dos sinvergüenzas…pues efectivamente les he encontrado demasiado bien para mi gusto, colorcito y pintas de que podrían hacer esto durante años… aunque ya han roto la barrera de menos de dos meses para “el retorno”…

No sé muy bien donde se quedó el anterior blog por que la conexión de aquí es lamentable pero sé que os comentaron un poco el tema Río que estuvo muy bien y después Salvador, donde nos alojamos en un hostal con unos cuantos españoles fantasmas que nos contaban cómo les había cambiado la vida Brasil, unas profundidades tales que ya no eran las mismas personas… indagando un poco descubrimos que se referían a tías y a alcohol, así que los profundos Hemingways hispanos terminaron siendo unos chavales más calientes que la moto de un hippy…

De Salvador  fuimos a Morro de Sao Paolo que es una especie de lugar hecho para hacerte sentir como el “Gordo y el Obeso”, el tío que menos abdominales tenía en ese pueblo tenía 33, nos enseñaron músculos que desconocíamos existían en la anatomía humana… que decir que coincidió con que Ion comenzase a hacer 30 flexiones todas las mañanas… a mi me intenta convencer que las lleva haciendo regularmente, pero yo lo empecé a notar entonces…

A parte de los dioses griegos, el sitio estaba muy chulo, las playas muy bonitas y además nos dimos una cena homenaje por muy poco dinero, aquí es también donde enseñamos a esos brasileños samberos como nos las jugamos en Algorta en ese partido estelar con birra gratis incluida…

De Morro nos fuimos hacia Itacaré donde encontramos un garito muy aceptable, eso sí, sin desayuno incluido, cosa que a Susana no le hace nada de gracia, pero estábamos cansados  y la gente era muy maja, así que cedimos y quedarnos… Itacaré es muy bonito, las playas una gozada y aunque sigue habiendo bastantes deidades brasileñas hechas hombre, no era tan aberrante y empezamos a lucir nuestra tripa con orgullo tanto Ion como yo…

Resultó que Itacaré está de fiesta (en Brasil todo junio es fiesta, el 13 es San Antonio y hay fiestas los días antes, después obviamente san Juan el 24 y cuando finalmente pasa se preparan para san Pedro el 29)…

Después de investigar donde salir y cenar, encontramos un sitio ok para cenar, pero la suerte nos llegó con el puesto que descubrimos de caipirinhas a 3 reales, es decir 1,3 euros… Obvia decir que Susana se hizo íntima de esa señora e iba pidiendo caipirinhas como Antonio palmeras de bollo… esa noche terminamos un pelín perjudicados y bailando con los lugareños que no podían seguir al principio nuestro ritmo desenfrenado y al final los tumbos a izda y dcha…

La mañana siguiente fue un pelín dura para los que no habían tenido una preparación exhaustiva en la primavera Madrileña… nos esperaba una caminata preciosa que degeneró en una chica mirando al suelo la mitad del camino, y un chaval pequeño sudando más que yo de mi bigote… después de perdernos un par de veces y rasparnos las piernas por 18 sitios, encontramos finalmente una playa que mereció la pena (a ver si ponen aquí una foto…)

Pasamos un día de recuperación en esa playa, pero como no habíamos llevado víveres, el hambre empezó a acuciar y nos dimos la vuelta, el mismo camino que habíamos hecho en más de hora y 15 terminó en 25 minutos de vuelta… ahora entiendo cómo anda tanto esta gente… en cuanto les dices comida, el ritmo se incremente hasta dejar atrás a contador (con o sin clembuterol…)

Al día siguiente una excursión nos llevó a la península de Marau donde hay unas piscinas naturales donde se puede hacer snorkel y ver los corales sólo cuando hay marea baja y la luna está en una posición determinada por tema de mareas… obviamente no vimos absolutamente nada, pero la excursión estuvo bien y la playa era genial…




Esa noche para relajarnos cocinamos en casita una tortilla de patatas y una paletilla de jamón que había traído de casa, así que después de ese homenaje volvimos a dar una vueltilla, y con nuestra amiga despedimos la noche de Itacaré con otro par de caipis y a casita que por la mañana nos esperaba un viajecito a Arraial d´ajuda …





De nuevo la resaquita vino a visitar a nuestros dos exploradores, a los que creo que habrá que volver a entrenar a la vuelta, pero llegamos al bus y nos metimos en un bus aceptable para un viaje que iba a durar unas 7 horas… Ese bus se convirtió en el bus que apostamos y habían apostado a ver cuánta gente podía entrar, de manera que empezamos a sentir calor humano, y mucho hedor… las 7 horas fueron una combinación impagable de olores, sudores, cantos, lloros y risas…

Al llegar a Arraial desde Porto Seguro (vía bote) fuimos en busca de posadas  las cuales estaban en su mayoría desiertas, pero encontramos una en la que la dueña se autorregateó dándonos un precio y ante nuestro silencio fruto de la incomprensión más que de el desacuerdo, empezó a bajarlo y una habitación que nos ofrecía por 75 reales terminó en 45 sin haber mediado palabra nuestra…

El pueblo en sí está muy hecho al turismo y al ser temporada baja, pues muchos sitios están cerrados, pero está muy bien el pueblo en sí y sobre todo las playas, de manera que dormimos en Arraial y al día siguiente fuimos dando un paseo a Trancoso a través de 12km de playa… la verdad es que la costa es preciosa e interminable… Tanto Ion como yo pudimos coger olas al estilo Sopelana y parecíamos unos tíos cool hasta que Susana se intentó unir con una técnica de surfear olas cuanto menos poco ortodoxa que consiste en tragar mucha agua y dar muy pocas brazadas… 




Después de ese espectáculo, terminamos llegando a Trancoso, pueblo donde recientemente han estado Iker Casillas y Sara Carbonero de vacaciones… ni que decir tiene que nuestra llegada provocó un revuelo casi tan grande…

Trancoso es precioso, la verdad, es un pueblo fundado a finales del siglo XVI (Emilio eso es 15 y mucho) por los Jesuitas y es conocido por un rectángulo que termina en una iglesia del XIX y que no tiene iluminación por las noches a parte de las velas de las posadas y restaurantes que lo escudan… Lo cierto es que después de una cena frugal (una petada infame!) cogimos unas birras y estuvimos en la plaza viendo las estrellas, desvariando de conversaciones que serían la envidia de los grandes pensadores de este siglo y nos fuimos a la cama totalmente satisfechos con nosotros mismos…




Hoy hemos pasado el día en la playa, plan tranquilo ya que mañana nos toca un viaje de 20 horas en buseto camino a Río donde tal y como nos unimos, nos separaremos ya que desde allí me vuelvo a Madrid… Estoy seguro que Ion o Su os contarán más de los últimos días de este viaje…

Yo por mi parte me lo estoy pasando genial y que siga la samba… hasta aquí mi aportación a este blog. Un abrazo.

Santi

sábado, 25 de junio de 2011

Brasil: Rio, Salvador y Morro de Sao Paulo


Ya estamos en Brasil… y tanto, ya llevamos más de semana aquí. Y a partir de ahora empiezan las vacaciones, porque como es Junio, pues nos tomamos vacaciones, como en el cole. Realmente las vacaciones son porque, como los comentarios, o mejor dicho la ausencia de comentarios denota, Santi ya está con nosotros. Y al recibir gente, pues como que lo sientes diferente, parece todo más cercano y como que nos hemos ido los tres de vacaciones. Además a partir de ahora ya casi no estaremos solos porque en Julio viene Amaia y en Agosto, Inés… así que será todo como vacaciones.

En fin, a lo que vamos, nuestros días por Brasil hasta ahora se han repartido entre Rio, Salvador, y la costa de Bahía.

Bueno, empezamos cruzando por el estado de Mato Groso de Sul  que es donde está la frontera con Bolivia, esa zona debe ser muy espectacular porque hay muchos animales, y lo normal es hacer un tour para adentrarte en el pantanal y ver caimanes, capibaras, pajaros, etc. Más o menos lo mismo que en Rurre pero más a lo bestia, claro que de  igual manera hay que pagar a lo bestia, así que decidimos que habíamos visto suficientes bichos y que no merecía la pena gastarnos los cuartos.

Y es que Brasil es un país muy caro, y no sólo caro en comparación con el resto de sudamerica, es que es casi tan caro como Europa, de hecho, con nuestra vida de vacaciones es el país que más caro nos está saliendo, incluso más que Australia y Polinesia Francesa!!!!!! No entendemos muy bien los entramados de la economía Brasileña, porque el salario mínimo es de unos 400 USD, pero los precios son disparatados…

Así que pasando del pantanal y directos a Rio… donde al llegar al hostal nos encontramos a Bence… sorprendentemente no hubo lágrimas, creo que el chaval llegaba destrozado del vuelo, y nosotros tres cuartos de lo mismo, porque como teníamos el vuelo a las 3 de la mañana pues nos habíamos ido por la noche al aeropuerto y no habíamos dormido nada.

Rio es una ciudad muy chula, tiene algo muy importante: la playa, eso siempre hace la ciudad más bonita. Como todos estabamos muertos nos decidimos a ir a Ipanema a tirarnos al sol, y la tarde la dedicamos a descansar en la terracita del hostal.

Al día siguiente, teníamos que celebrar el cumple de Santi, y pasamos el día al puro estilo domingo en Madrid, es decir de cañas. Nos fuimos al barrio de Santa Teresa que es como en plan bohemio y para rematarlo nos comimos una Feijoada (frigolada). Por la noche, Santi, nos invitó a cenar a base de mejillones, carpacio de salmon y carne… creo que después de eso, se merece un FELIZ CUMPLEAÑOS en el post.



De Rio volamos a Salvador de Bahia, no teníamos pensado quedarnos ahí porque todo el mundo dice que es muy peligroso y tal, pero nos quedamos porque no nos daba tiempo a coger el bote directamente. Y la verdad es que Salvador es muy bonito, o al menos la parte histórica, con casas de colores, iglesias… todo muy colonial. Aunque como en todo Brasil es un rollo el miedo a que te den el palo. Es decir, siempre te dicen que no lleves nada a la calle, sólo el dinero para pasar el día, porque en cualquier momento te pueden atracar, y eso es un rollo. En Salvador por ejemplo, puedes pasear por el casco viejo, pero de una plaza determinada te dicen que no pases, que es zona peligrosa… y esa la calle de al lado de los restaurantes!



Vosotros también vais a notar los efectos de esta peligrosidad, porque eso hace que seamos muy selectivos en los momentos que llevamos la cámara, así que sacamos muy pocas fotos. Es decir, un rollo!

De Salvador cogimos un catamarán a Morro de Sao Paulo, una isla bastante turística, salvo ahora claro. Aquí es invierno, y por tanto temporada baja, además es época de lluvias, así que todo está bastante tranquilo. Eso si, a nosotros de momentos nos han caído cuatro gotas, así que genial, espero que al ponerlo escrito no sea gafe y empiece a jarrear el resto del viaje.

Morro es muy chulo, con playas chulas, las calles de arena y como decía muy tranquilo, aunque nosotros nos conseguimos que fuera muy tranquilo porque nos dio por andar. En la posada había el típico mapa turístico en el que parecía que todo estaba super cerca, así que pensamos que podíamos dar la vuelta a la isla e ir visitando playas, pero resulta que el mapa no estaba a escala, yo creo que incluso la forma era errónea, así que después de casi 3 horas andando por diferentes playas, acabamos en un manglar con agua hasta las rodillas, nosotros convencidos de que ahí se acababa la isla, pero seguíamos y seguíamos y no acababa nunca. Así que tuvimos que dar media vuelta y volver por donde habíamos venido, con 5 horas de caminata y undesgaste acentuado. Como solución: tirarse en la playa a descansar.



Es una pasada lo loca que está esta gente con el futbol, todo el dia te encuentras a gente jugando a futbol y echando pachangas en la playa. Y claro Santi y Ion muertos de envidia porque ellos también quieren jugar. Pues lo consiguieron y jugaron un rato 2 contra 2… el espectáculo fue peculiar, porque aunque los chavales lo hicieron muy bien, se notaba que no jugaban en casa.

Y de Morro, nos hemos venido a Itacaré otro pueblo de playa donde ahora estamos… pero como estoy cansada… lo dejo para el siguiente post, que creemos lo debería escribir Santi, que como no nos escribe comentarios, debería dejar así su legado. A ver si como lo dejo aquí escrito, siente la presión y nos regala unas líneas.